Martes 15 de Junio de 2010
El 24 de septiembre del 2009, trasladé a mi padre a la guardia del Hospital Provincial donde, con la rápida intervención de los médicos, fue derivado a terapia intensiva. Allí permaneció por treinta días, gran parte en coma farmacológico asistido con respirador artificial. En algunas oportunidades pude hablar con él pudiéndole demostrar todo mi respeto, cariño y amor. Lo que nunca le faltó fue afecto por parte de los doctores Lionel, María Laura y Ana; como la dedicación de la enfermera de la noche, señorita Verónica. A ellos les doy las gracias por haber brindado a mi padre, además de una excelente atención profesional, una gran calidad humana que tanto necesita el enfermo como la familia. Esta virtud no se adquiere en la facultad, es algo nato, es vocación que nace del corazón. Mi padre abandonó su cuerpo el 25 de octubre, dejándonos una sonrisa. El se llamaba Fernando: Ferni para los médicos y enfermeras. Gracias a todos nuevamente.
Viviana Randón, DNI 16.738.415