Sábado 13 de Marzo de 2010
Cuando hablamos de necesidades y demandas en la salud, nos referimos casi siempre al hospital público porque lo vemos con magros recursos para satisfacer a tanta gente que llegan a sus salas, no solamente de Rosario, sino de toda la zona de influencia. Pero esta situación no fue impedimento para que médicos del Hospital Carrasco pudieran ejercer su noble profesión con esmero y eficiencia. Tal es el caso de mi hija Mercedes, que fue atendida con un raro problema en la piel. Y gracias a la doctora Graciela Milicich de Corizo y a los dermatólogos Tomasini y Recalde que diagnosticaron la enfermedad, sumado a los avances de la ciencia moderna que produce medicamentos de fabricación nacional que aparecen ante mí como milagrosos, terminaron con su problema. Gracias nuevamente a la salud pública y a estos médicos.
Martha Irisarri de Meier
LC 5.967.530.
(Venado Tuerto)