Domingo 13 de Mayo de 2012
En medio de un dolor muy grande por la pérdida de nuestra madre, sentimos la real necesidad de agradecer incondicionalmente a nuestro Hospital de Emergencias "Dr. Clemente Alvarez". Nuestra madre fue internada el 1º de mayo por un cuadro confusional agudo sumado a una serie de comorbilidades, lo que motivó que 48 horas luego de la admisión, fuera derivada a la unidad de terapia intensiva en donde falleció el 6 de mayo. En el día del ingreso, feriado por ser Día del Trabajador, se realizaron innumerables estudios (laboratorio completo, hemocultivos, ecografía abdominal, tomografía computada de cráneo, punción lumbar, tomografía computada de abdomen, ecocardiograma, radiografía de torax, muestreo toxicológico, por nombrar algunos). Más allá de los aspectos netamente técnico-operativos, nos sentimos en la absoluta necesidad de resaltar la excelentísima atención que hemos recibido en todos los aspectos y en forma integral. En medio de una intensa angustia e incertidumbre, siempre existieron muestras de afecto, humanidad y amor por parte de todos los trabajadores del Heca que nos ayudaron a sobrellevar el dolor y la tristeza inevitables. Sinceramente, no alcanzan las palabras para poder expresar tanta gratitud por la ternura expresada en acciones tales como una mano en el hombro, una caricia, un abrazo y una mirada en el momento en que más los necesitábamos y, de esa manera, aliviaba sobremanera el peso que estaba oprimiéndonos. Todo el personal del Heca debe estar orgulloso de ser parte del mismo y más orgulloso aún de ser tan excelentes y humanitarias personas. El amor que dispensan es admirable. Sólo queremos decirles gracias, si bien nunca podremos reflejar la magnitud del mismo con palabras. Rogamos que Dios preserve la integridad y entereza de cada uno de ustedes y estén siempre bajo su bendición.
Gabriel, Fernando
y Martín Aranalde