Africa perdió 60 por ciento de cebras, jirafas y leones
El número de cebras, jirafas, leones y otros grandes mamíferos cayó en casi un 60 por ciento en los parques nacionales africanos desde 1970, según afirma un estudio realizado por científicos británicos.

Lunes 19 de Julio de 2010

El número de cebras, jirafas, leones y otros grandes mamíferos cayó en casi un 60 por ciento en los parques nacionales africanos desde 1970, según afirma un estudio realizado por científicos británicos.
  El equipo conjunto de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, y la Sociedad Zoológica de Londres, resalta la pérdida de biodiversidad en el continente africano y afirma que la posible causa de este gran descenso sería la sobreexplotación de la caza y los cambios de hábitat.
  Ambas causas podrían encontrar una explicación, además, en el expansivo crecimiento de la población humana.
  La extensa red de parques nacionales africanos cubre el 15% del continente, es decir, cinco millones de metros cuadrados o un área similar a diez veces la del Reino Unido, un poco más amplia que la Unión Europea de los 27 y un poco menor que dos veces la extensión de Argentina.
  Estos parques nacionales, que se cree juegan un papel fundamental en la conservación de las especies más conocidas del planeta, constituyen el hogar para animales tan emblemáticos como el búfalo, el antílope, el leopardo, el elefante, el ñu o el guepardo.

Falta de recursos. Existen literalmente cientos de parques en Africa, pero la mayoría no vigilan a sus animales lo suficientemente de cerca. Se necesitan inspecciones aéreas, que son costosas.
  El nuevo estudio, publicado en la revista Biological Conservation, se centró en observar la trayectoria de 69 de las 78 especies de mamíferos protegidos en Africa.
  Y pone de manifiesto que áreas protegidas como el Serengeti (Tanzania) o Masai Mara (Kenia), que son frecuente destino turístico, no logran preservar a especies de mamíferos como leones, jirafas, y cebras, que siguen bajo la amenaza de los cazadores furtivos y fallan en su objetivo de preservar la supervivencia de estas especies.
  La falta de vigilancia sería uno de los motivos principales que marcaría la diferencia en los parques africanos.
  Algunos de ellos se encuentran situados en el centro de alguno de los países más pobres del mundo, donde no existen los recursos suficientes para alejar o controlar la actividad de los cazadores.
  Son también los países que más directamente sufren las consecuencias de los excesos de población.
  “Existen literalmente cientos de parques en Africa, pero la mayoría no vigilan a sus animales lo suficientemente cerca. Se necesitan inspecciones aéreas, que son costosas”, explicó Ian Craigie, autor principal de la investigación.

La zona más pobre. Los investigadores observaron que la región donde más población de animales se había perdido, hasta un 85% de descenso en algunas especies, se situaba en la zona más pobre, en Africa occidental, mientras que el único lugar en el que se habían producidos aumentos de población era en sur del continente.
  “Los parques sudafricanos tienen mucha mejor financiación que los del resto de Africa. Están mejor gestionados, tienen una mayor número de trabajadores y son mejores a la hora de defenderse de los cazadores furtivos y de otras amenazas. Generalmente hay una correlación entre buena gestión y un menor riesgo de incidentes de caza”, explicó Craigie. Su estudio señala que la solución al problema se encuentra en la necesidad de una mejor financiación.
  Según el informe, el problema es especialmente grave en el oeste africano, donde las poblaciones de mamíferos han decrecido hasta un 85%.
  Los investigadores creen que los países de esa parte de Africa son más vulnerables ya que tienen menos recursos para hacer frente a la amenaza de los cazadores, que se dedican al comercio de la carne de animales salvajes.
  Al otro lado del continente, al este de Africa, existen parques nacionales visitados anualmente por miles de turistas donde el número de grandes mamíferos se redujo prácticamente a la mitad, debido a que el aumento del número de personas que viven en la zona está acabando con los recursos.