Afán de venganza
Hoy la economía granaria se desenvuelve en condiciones diametralmente distintas a cuando se debatían las retenciones móviles en el Congreso de la Nación. Principalmente por el abrupto derrumbe del precio internacional de cereales y oleaginosas. "Pasamos de la renta extraordinaria a vivir sin renta", señaló días atrás Alfredo De Angeli.

Lunes 03 de Noviembre de 2008

Hoy la economía granaria se desenvuelve en condiciones diametralmente distintas a cuando se debatían las retenciones móviles en el Congreso de la Nación. Principalmente por el abrupto derrumbe del precio internacional de cereales y oleaginosas. "Pasamos de la renta extraordinaria a vivir sin renta", señaló días atrás Alfredo De Angeli. El gobierno no puede ocultar su afán de vengar aquella ajustada derrota en el Senado con el agónico gol en contra de Cobos. Así, lejos de reducir las retenciones, agrega disposiciones burocráticas desalentadoras. Como el Registro de Exportaciones Verde y sus rígidos requisitos para lograr autorización para exportar granos. O la obligación de los productores de declarar sus existencias y variaciones –a veces diarias– que se vayan sucediendo a lo largo del año, debiendo llenar complicados formularios, firmarlos, refrendarlos ante escribano, y presentarlos en oficinas de la Oncca, por ahora de número escaso. O la intención de mermar los recursos que obtiene la Federación Agraria Argentina por la emisión de las cartas de porte que deben acompañar al transporte automotor de granos (hay quienes quieren estatizar el sistema). Parece que en lugar de preocupación por la actual crisis agraria existe regocijo en el gobierno, sin tener en cuenta las consecuencias que sobrevendrán también para sus propias arcas, así como para la economía toda y el bienestar general.

Carlos Alberto Parachú,

LE 6.012.558