Advierten que el río Jordán corre serios riesgos de secarse en un año
El río Jordán, en la frontera entre Israel y Jordania, está en peligro de secarse a partir del próximo año, según advirtieron organizaciones ambientales en un informe presentado en una conferencia sobre el agua realizada en Amán.

Martes 04 de Mayo de 2010

El río Jordán, en la frontera entre Israel y Jordania, está en peligro de secarse a partir del próximo año, según advirtieron organizaciones ambientales en un informe presentado ayer en una conferencia sobre el agua realizada en Amán, la capital jordana.

Según el informe, Israel, Siria y Jordania desvían actualmente alrededor del 98 por ciento del agua del Jordán. El alguna vez poderoso río se convirtió de esta forma en un riachuelo sucio, salado y oloroso de aguas residuales.

La reunión, en la que se discute cómo salvar al río, durará dos días y cuenta con alrededor de 180 participantes.

El informe ambiental plantea cómo israelíes, jordanos y palestinos pueden ahorrar agua y así recuperar los niveles del río. "Con esto contamos por primera vez con un estudio sobre la cantidad de agua que se va a necesitar, de dónde va a provenir y a qué costo", planteó el director de la organización ambiental supraregional Friends of the Earth Middle East (Foem), Gidon Bromberg.

Bromberg informó además que el Jordán tenía hasta 65 metros de ancho antes de la intervención del hombre en la década del 30 del siglo XX. "Hoy el nivel llega en algunos lugares apenas a los tobillos y hay que esforzarse para ver agua", alertó el director de la organización ambiental. Debido a su alta concentración de sal desaparecieron árboles como los álamos y sauces y animales como las nutrias. "La diversidad de especies se redujo a la mitad", aseguró Bromberg.

Según los documentos presentados por los ambientalistas, son vertidas al río las aguas residuales (sin tratamiento) de 30.000 israelíes, 60.000 palestinos y 250.000 jordanos. A esto se suman sales y hormonas de las aguas residuales y otros restos de bancos de peces.

Por otra parte, ante la presión pública, Israel y Jordania están construyendo nuevas estaciones depuradoras de agua. "Si no se complementa el avance de las estaciones depuradoras con la provisión de recursos de agua limpia, entonces el curso inferior del Jordán se secará", indica el estudio.

Alrededor de 1.300 millones de metros cúbicos fluían anualmente por el Jordán hace 80 años. Hoy se requiere al menos un tercio para evitar el colapso del río. Serían alrededor de 400 millones de metros cúbicos de agua tanto natural como tratada en las plantas depuradoras.

Israel es la nación que utiliza más agua del Jordán (el 46 por ciento), según indican los ambientalistas. Según el estudio, podrían ahorrar 800 millones metros cúbicos. Para eso se deberían reparar ductos averiados y cubrir reservorios de agua, de manera que no haya tanta evaporación en verano. También el agua de ducha se podría usar, por ejemplo, para la descarga de los inodoros.

Por otra parte, Bromberg también indicó el potencial que el célebre y bíblico río tendría para el desarrollo del turismo en la región si fuera saneado (ver aparte).

La guerra del agua.El problema del agua es uno de los factores más importantes que inciden en el conflicto judeo-palestino. Israel necesita controlar las fuentes de abastecimiento del río Jordán y los acuíferos subterráneos de las localidades de Gaza y Cisjordania. La política hídrica de ese país es uno de los asuntos geoestratégicos fundamentales para su subsistencia como nación.

En 1967, después de la ocupación total de Cisjordania y la Franja de Gaza, Israel declaró de su propiedad todos los recursos hídricos. Por consiguiente, los palestinos tienen que obtener una licencia del ejército israelí antes de desarrollar cualquier infraestructura hídrica en tierras que reclaman como propias. (DPA)