Miércoles 08 de Abril de 2015
Bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas imperceptibles que se encuentran alojadas en los alimentos producen un 25 por ciento de las enfermedades que afectan al sistema inmunológico, según aseguró el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.
En el marco del Día Mundial de la Salud, desde la cartera sanitaria provincial se precisó que más de 200 enfermedades como la diarrea, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) y la salmonelosis son contraídas a raíz de la ingesta de alimentos contaminados.
El ministerio llamó a tener presentes las claves indispensables para que los alimentos no nos enfermen, que hacen a su correcta manipulación, almacenamiento, conservación, refrigeración y cocción. Las cifras dadas a conocer por la Organización Mundial de la Salud revelan que los productos alimenticios insalubres están relacionados con unas dos millones de muertes anuales, ya que contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas que pueden causar más de 200 enfermedades.
"Este es considerado uno de los problemas sanitarios de mayor frecuencia a nivel mundial, al punto que se estima que las enfermedades transmitidas por alimentos representan el 25 por ciento de todas las patologías", se graficó desde el Ministerio de Salud.
En este marco, la titular de la Oficina de Alimentos, Mónica López, señaló que estas enfermedades "son generalmente de carácter biológico porque en su mayoría son causadas por bacterias, virus o parásitos. También pueden generarse por sustancias químicas que penetran en el organismo a través del agua, o por factores físicos, como por ejemplo, con la intromisión de partículas extrañas al momento del envasado".
Precisó que además hay que prestar especial atención a los alimentos "de alto riesgo" y reseñó que "las carnes rojas, el pollo, el huevo y los lácteos, así como también las comidas elaboradas, sobre todo con rellenos y mezclas, suelen ser más peligrosos porque contienen gran cantidad de agua, alto contenido proteico y un PH alcalino, es decir una acidez baja". La temperatura de los alimentos también es una cuestión central porque las bacterias se reproducen en los alimentos sobre todo a temperatura ambiente, es decir, entre los 5 y los 65 grados.