Admiten culpa y piden pena 17 acusados del espectacular copamiento de un barco
Los integrantes de la "banda de los corsarios" , un grupo de 17 personas procesadas por el espectacular asalto a un buque de cargas en el puerto de San Nicolás en 2006, volvieron a solicitar ser condenados en un juicio abreviado en los Tribunales Federales.

Jueves 08 de Abril de 2010

Los integrantes de la "banda de los corsarios" , un grupo de 17 personas procesadas por el espectacular asalto a un buque de cargas en el puerto de San Nicolás en 2006, volvieron a solicitar ser condenados en un juicio abreviado en los Tribunales Federales. Los acusados habían presentado el año pasado un pedido similar que no prosperó. Ahora volvieron a la carga tras acordar con la fiscalía penas más altas y que contemplan la figura del contrabando agravado.

En el acuerdo que quedó a consideración del Tribunal Federal Oral Nº 1 los "corsarios" pidieron penas por robo de 3 años de prisión en suspenso para la mayoría y de 4 años para los que registran antecedentes penales y el conductor del barco "pirata". Además el encuadre penal incorpora la figura delictiva de contrabando agravado, que había sido requerida por los abogados de la Afip que intervienen como querellantes.

Esta es la segunda vez que los 17 imputados solicitan un juicio abreviado para resolver el caso. Se trata de un trámite que requiere de un acuerdo previo entre la fiscalía y los defensores, y en el que los procesados deben reconocer su responsabilidad en los hechos.

En junio de 2009 los procesados habían pedido ser sentenciados a penas de entre 2 y 3 años y medio de prisión. Pero el Tribunal Oral Nº 2, integrado por Jorge Venegas Echagüe, Beatriz de Barabani y Omar Digerónimo, les dijo que no.

En ese momento la calificación elegida por la fiscal Adriana Saccone y las defensas para propiciar el juicio abreviado había sido objetada por la representante legal de la Afip, que actuó como querellante, porque quedó afuera el delito de contrabando, a su criterio agravado por el uso de precintos y sopletes para violentar los contenedores.

Esta vez, el acuerdo de las defensas y la fiscal Faustina Zarich revisado por el tribunal contempla esa figura. El tribunal que en este segundo intento debe resolver si acepta o no el pedido está integrado por los jueces Santiago Harte, Ricardo Vázquez y Roberto López Arango. Los imputados desfilaron la semana pasada ante los magistrados y reconocieron su responsabilidad en la causa.

Si el acuerdo es rechazado, el caso se encaminaría a un juicio oral y público que, según fuentes del caso, sería de complicado trámite. Por la cantidad de imputados y porque habría que citar a un centenar de testigos a más de tres años del hecho. Al menos 14 de ellos son las víctimas del robo, todos residentes en Paraguay, algunos en localidades pequeñas. El proceso oral demandaría no menos de 20 días de audiencias con el tribunal rosarino constituido en San Nicolás.

Los acusados, seis de ellos rosarinos, habían sido procesados por el juez Carlos Villafuerte Ruzo por robo agravado por el uso de un arma y contrabando agravado. Los imputados fueron detenidos el 31 de octubre de 2006 en el puerto de San Nicolás, donde se encontraba anclado el barco de bandera paraguaya Arami.

El golpe. Cerca de la medianoche, un grupo de ladrones que llegó en una nave de menor porte tomó por asalto la embarcación, controlaron a los ocho tripulantes y se dedicaron a abrir dos o tres de los contenedores en los que se almacenaba gran cantidad de artículos de electrónica valuados en más de dos millones de pesos. Cargaron la mercadería en el otro barco y escaparon navegando río arriba. Todo se complicó cuando uno de los marineros zafó de las ataduras y lanzó una bengala en señal de auxilio.

Ese disparo en medio de la oscuridad fue visto por los ocupantes de otro barco que navegaba cerca de allí, quienes emitieron por radio el alerta a Prefectura Naval. Poco después, varios guardacostas interceptaron la nave pirata, detuvieron a sus 17 ocupantes y secuestraron parte de lo robado.

En ese procedimiento no se hallaron armas de fuego. Un par de días después, otra parte de la mercadería apareció en la zona de islas frente a las costas de Arroyo Seco y Villa Constitución, lo que daba la sospecha de la participación en el golpe de una segunda nave pirata.