Adicciones en los jóvenes
Hoy vuelvo a escribir algunas cosas que quedaron en mi mente con respecto a las adicciones de los jóvenes y los que ya no lo son, porque la situación va más allá de todo aunque hacemos hincapié en los adolescentes...

Sábado 22 de Enero de 2011

Hoy vuelvo a escribir algunas cosas que quedaron en mi mente con respecto a las adicciones de los jóvenes y los que ya no lo son, porque la situación va más allá de todo aunque hacemos hincapié en los adolescentes que son nuestro futuro más próximo. Me pregunto: ¿quién quiere que su hijo muera? Así como estamos cuántas muertes vamos a lamentar porque como dijo el doctor Barrile, a quien admiro su trabajo que he conocido por cartas de lectores acerca de este tema tan difícil, en una de sus publicaciones dice que lo primero que quita la droga son los sueños, y ahí partimos a perderlo todo. Hay cifras muy importantes por intoxicaciones por alcohol y demás drogas; pregunto ¿quién les da a los jóvenes las recetas que además son por duplicado o triplicado de los medicamentos que usan para hacer los cocteles? Que lamentable, vamos en camino a una generación que no tendrá vejez porque sus hígados dirán basta en un período no muy lejano, sus cerebros desgastados sin la posibilidad de poder pensar trabajar, soñar, estudiar, y por sobre todo vivir. Vuelvo a decir que como personal docente está muy difícil nuestra tarea de contener si la familia no está presente. La educación es mancomunada, hogar, escuela, y viceversa, no hay otra opción. Los jóvenes tienen un caudal inmenso dentro, es muy lindo verlos progresar, cuando están motivados por lo bueno, cuando tienen la frescura de la edad. No miremos a un costado como padres y docentes algo lograremos, hoy la escuela nos capacita porque todo cambió. Seamos responsables cada uno en su rol, cuando hay adicciones hay muchos porqués detrás y luego familias destruidas, disgregadas. Los docentes estamos siempre capacitándonos para ayudar a los alumnos, es nuestra función hacerlo con amor, además consumir es violencia, tristeza, destrucción, autodestrucción, pérdida de valores, y la lista sería interminable hasta terminar en lo peor. Hagamos entre todos el esfuerzo para un mundo mejor.

Patricia Ammaturo