Miércoles 07 de Septiembre de 2011
El juez de Garantías N4 de Morón, Alfredo Meade, avaló anoche las detenciones de los cinco aprehendidos anteayer por su presunta vinculación con el secuestro y asesinato de Candela Rodríguez. Dos de los arrestados fueron acusados de partícipes necesarios de homicidio, mientras que los restantes quedaron imputados por encubrimiento agravado. Todos prestarían declaración hoy.
Según fuentes judiciales, el magistrado acusó de ser partícipe necesario de homicidio a Gladys Cabrera (41), depiladora y dueña de la casa de Kiernan al 900 donde habría permanecido cautiva la nena. También acusó de un delito similar al carpintero Ramón Altamirano (55), quien reside a la vuelta de esa propiedad, ubicada en Villa Tesei.
El juez respaldó su decisión en los resultados de una serie de pericias. Las muestras de ADN que se tomaron de un vaso que estaba en una de las habitaciones de esa casa coinciden con las de Candela. Además, las muestras de un plato de arroz coinciden además con el ADN de Altamirano, de quien los investigadores sospechan que fue el encargado de alimentar a la nena durante el cautiverio.
La autopsia al cuerpo de Candela había revelado, entre otras cosas, que la niña estaba bien alimentada y hasta encontraron restos de guiso en su estómago, lo que les hizo presumir a los investigadores que esa preparación hallada en la casa de Kiernan fue el alimento que le dieron a la niña antes de que fuese asfixiada, supuestamente, con una almohada.
Los tres detenidos restantes fueron acusados de encubrimiento agravado. Se trata de otro carpintero, llamado Gustavo Damián Valenzuela (44), el mecánico Alfredo Monteros (36) y su padre, también llamado Alfredo (75). Ayer a la tarde, los vecinos de Villa Soldati salieron en defensa de los Monteros. "Son trabajadores", aseguraron.
Las muestras de ADN, en tanto, habrían sido tomadas durante el primer allanamiento a la casa de Kiernan 992, ubicada a unas 30 cuadras de la casa de la familia de Candela y a unas cinco de dónde los asesinos dejaron el cuerpo de la nena envuelto en una bolsa.
Para los investigadores de la policía de la provincia resultó clave la declaración de una vecina que contó que vio una Renault Trafic blanca que se acercó a la casa horas antes de la aparición del cadáver de Candela y que un hombre que se hallaba en esa vivienda le pidió un vaso de aceite para cocinar. Ese hombre sería Altamirano.
Una trafic blanca
Anteayer fue secuestrada una camioneta Renault Trafic blanca (patente ROH 934). Los expertos policiales la analizaron en busca de huellas dactilares o restos de ADN. Los peritos prestaron un especial interés en lonas halladas en la parte trasera del utilitario, ya que sospechan que allí pudo haber estado el cadáver embolsado de la víctima.