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Acusados por el crimen del policía Dolce se abstuvieron de declarar

Tras ello el magistrado dispuso que sigan en prisión imputados por homicidio calificado por alevosía, criminis causa (ocultar un hecho previo), por robo calificado (en perjuicio del médico) y por ser ésta una acción realizada bajo encargo.

Viernes 08 de Febrero de 2013

Los dos hombres detenidos por agredir a un médico y matar al policía Carlos Dolce cuando escapaban, hecho ocurrido la tarde del martes en 3 de Febrero al 1000, se abstuvieron de declarar ayer al ser indagados por el juez de Instrucción Javier Beltramone. Tras ello el magistrado dispuso que sigan en prisión imputados por homicidio calificado por alevosía, criminis causa (ocultar un hecho previo), por robo calificado (en perjuicio del médico) y por ser ésta una acción realizada bajo encargo.

Se trata de Pablo Andrés P., de 33 años y con antecedentes penales por amenazas y lesiones; y de Hernán Matías N., de 25 años y con un antecedente por portación de armas, quienes fueron apresados poco después del crimen.

La trágica tarde del martes los imputados entraron a la clínica del médico Omar Wenceslao Ulloa, en 3 de Febrero 1045, llevando una planta a modo de regalo y le pidieron a la secretaria entregársela personalmente al profesional. Cuando de atropellada lograron entrar al consultorio empezaron a escucharse gritos e insultos entre los tres hombres. Poco después los agresores se retiraron a toda prisa de la clínica llevándose sólo la billetera y el celular del médico, quien debió ser atendido por un servicio privado de emergencia y suturado con tres puntos en la cabeza por una herida que le produjo el culatazo asestado por uno de los maleantes.

A sangre fría. Cuando escapaban por 3 de Febrero hacia Sarmiento les salió al cruce el agente Carlos Alberto Dolce, quien vestido de civil custodiaba los comercios de la cuadra. Uno de los maleantes se arrodilló, se abrió la camisa y se entregó sin más. Su cómplice pareció hacer lo mismo pero mientras se agachaba sacó un arma que llevaba en la cintura y ejecutó al policía con cuatro o cinco disparos hechos a muy corta distancia.

Mientras Dolce era llevado al sanatorio Rosendo García, ubicado a tres cuadras de donde lo balearon y donde murió poco después, la policía montó un operativo para dar con sus asesinos. Tras una persecución dieron con ellos en Ocampo al 300. Les secuestraron el Chevrolet Corsa de color negro en el que huían, una pistola calibre 9 milímetros y las pertenencias del médico asaltado.

En cuanto al móvil de la agresión al profesional, que también es dueño de una cadena de farmacias y que el 8 de enero había sufrido un ataque a tiros contra su casa de Santiago al 3000, los pesquisas policiales no tienen dudas de que "se trata de un proceder mafioso vinculado al negocio de los medicamentos en la ciudad".

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