Martes 30 de Junio de 2015
Una suboficial de la policía provincial, cuyo hijo de 11 años fue herido de bala el pasado sábado, acusó del criminal ataque a “bandas de narcos” que operarían en la zona norte de la ciudad de Santa Fe con la connivencia de jefes policiales.
Rocío Ríos aseguró ayer en declaraciones a medios de la capital provincial que la bala perdida que hirió en el abdomen a su pequeño hijo en barrio San Agustín mientras se dirigía a la casa de su abuelo partió del arma “de un soldadito” del narcotráfico.
El niño fue asistido de urgencia en un nosocomio cercano al lugar donde fue herido y posteriormente trasladado al hospital de Niños Orlando Alassia, donde lo operaron y ayer continuaba en estado delicado en razón de que los médicos no pudieron extraerle el proyectil que le ingresó a la altura del pecho.
La mujer policía aseguró que su gravísima denuncia fue avalada por varios de sus jefes, aún cuando involucra a otros oficiales a los que acusó de “pasar a cobrar” por los quioscos de drogas. “Hay jefes (policiales) de zona con los que es imposible hablar porque ellos son los que van y cobran en los quioscos” donde se comercializan los estupefacientes, afirmó Ríos.
En guerra. La suboficial sostuvo que en el barrio San Agustín “hay una guerra de narcos, pero antes de que ellos llegaran esto no era así. Ahora son los soldaditos los que actúan, cuando en 31 años a mí no me pasó nada. Por eso yo no tengo porque irme de acá, son ellos los que se tienen que ir”, aseveró.
“Esto me cansó, no va más, porque ahora tocaron a mi hijo. Estos narcos hacen lo que quieren y nadie les hace nada”, sostuvo la madre del chico.
Según relató Ríos, su hijo “estaba jugando en la puerta de la casa de sus abuelos. De pronto, a dos cuadras se armó una de piñas entre varios. Luego se agarraron con cuchillos. En eso apareció otro sujeto que fue el que sacó un arma y comenzó a disparar. El nene no sintió nada en un primer momento. Entró a la casa y le dijo a mi madre que le picaba la panza. Mi madre le levantó la remera y lo vio todo lleno de sangre Un vecino amigo de la familia lo llevó a mi hijo en la moto hasta el Mira y López y de ahí lo trasladaron de urgencia hasta acá. La bala le pegó en el abdomen y el proyectil quedó alojado en la arteria de la pierna. No se lo pudieron sacar, por eso me dijeron que hay esperar 72 horas, que el proyectil se tiene que mover para poder extraerlo”, concluyó.
Identificado. Por su parte, el fiscal Jorge Nessier señaló que “se está avanzando en la investigación para identificar al autor del disparo que hirió a este niño”, quien habría sido identificado por testigos.