Jueves 02 de Mayo de 2013
Holanda celebró la asunción de sus nuevos reyes en una jornada cargada de emoción y actos protocolares. Guillermo Alejandro, Máxima, la heredera Catharina Amalia y sus hermanas las princesas Alexia y Ariane cerraron los festejos con un paseo marítimo. Agitando los brazos, la familia real saludó a los miles de personas que los vivaban desde la orilla del río Ij en pleno atardecer.
Al subir a la embarcación, la argentina tuvo que abandonar su elegante chal color vino por una abrigada pashmina beige para resistir el viento helado del puerto.
La jornada matinal transcurrió con tranquilidad. Miles de holandeses festejaron en las calles. "Me toca ser rey en un período en que muchas personas están en una situación vulnerable, en su trabajo y sus ingresos", dijo Guillermo Alejandro durante su discurso.
De 46 años, Guillermo dijo sobre la reina con quien contrajo matrimonio en 2002: "Máxima es consciente de los límites de su función, nos ha dado calidez y se ha convertido en holandesa entre los holandeses". La porteña, a punto de cumplir 42 años este mes de mayo, ha sido aceptada por los holandeses por su espontaneidad, simpatía y haber aprendido el idioma en tres meses.Un vestido sobrio color rosa pastel, con un gran moño en el hombro derecho, fue el elegido por Máxima para hacer su primera aparición pública en un día tan especial. El creador es el belga Edouard Vermeulen, uno de sus diseñadores favoritos. La falda, muy trabajada, era en color plateado y blanco, y la cintura estaba marcada por un lazo de seda.
Para el segundo acto Máxima optó por una creación del holandés Jan Taminiau. El vestido largo, color azul eléctrico, le sentó muy bien. Tanto en el pecho como en la falda tenía elegantes transparencias. Además, lució una gran tiara de diamantes con piedras azules.