Actas por incumplimiento de servicios en Rosario
Con las plataformas vacías, las ventanillas de las boleterías bajas y el hall central desértico, el paro de transportes de larga distancia impactó ayer en la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno. La postal era diferente a la caracterizada por el movimiento habitual.

Martes 07 de Mayo de 2013

Con las plataformas vacías, las ventanillas de las boleterías bajas y el hall central desértico, el paro de transportes de larga distancia impactó ayer en la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno. La postal era diferente a la caracterizada por el movimiento habitual.

En el pasillo que une a las boletarías por su parte trasera, cumplen horario los vendedores de pasajes: “Somos de otro gremio, Empleados de Comercio, y por eso concurrimos para cumplir horarios de trabajo, pero sin atención”.

En la única ventanilla levantada, los empleados de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), elaboraban múltiples actas por incumplimiento de los servicios. Y resaltaban que “cuando vuelvan a abrirse las ventanillas vendrá el trabajo de reprogramar los destinos. Por ley, en caso de que el usuario reclame por el incumplimiento de las empresas, se le debe reintegrar el cien por ciento del valor del pasaje o acordar una nueva fecha para realizar el viaje. Al terminar el paro vendrá el momento de acordar entre líneas y pasajeros cómo resolver los problemas causados por la medida”.

Daños colaterales. El paro también afectó a los comercios de la terminal por la contundente disminución de gente en tránsito. “En estos días, las ventas cayeron en por lo menos un 70%”, indica un vendedor de diarios del hall central. “Les adelantamos a las distribuidoras que no nos traigan revistas porque no se venden al no haber casi gente. A la noche, dejamos abierto el kiosco porque no nos queda otra, pero lo que deja de ventas no alcanza para pagarle al muchacho que se queda”, resalta.

En tanto, los interesados en lograr alguna forma de viaje alternativa no hallaron a simple vista la oferta de transportes “truchos”, tan habituales en estos casos. Tampoco hay ofertas de remiseros ilegales. Pero algunos comerciantes indican que en estos días salieron algunos viajes con un costo de alrededor de 1.300 pesos, con destino a la ciudad de Buenos Aires, ya sea para uno o tres pasajeros.

Desde el jueves último la terminal parecía dividida en dos. Entre los escombros y obras de remodelación en los andenes y pasillos la actividad parece normal, ya que de allí salen los servicios de corta y mediana distancia.

De todas formas, un vendedor señaló que también en estos casos la venta de pasajes fue menor porque mucha gente, que no tiene urgencia en trasladarse, espera que se levante el paro porque teme que se corten todos los servicios.

Ayer fue el quinto día de la ya finalizada huelga, pero a diferencia de la situación vivida en la terminal porteña de Retiro, y en días anteriores, en Rosario no se registraron protestas de pasajeros o afectados que hubieran quedado varados.