Jueves 14 de Marzo de 2013
"Los hombres se han alejado del amor del Creador y Francisco puede acercarlos", remarcó ayer el arzobispo de Rosario, José Luis Mollaghan, ante una catedral colmada de fieles que se acercaron para celebrar la elección de Jorge Bergoglio como nuevo Pontífice.
El arzobispo de la ciudad llegó a la catedral minutos después de las 19, dirigió un breve mensaje a los fieles que después continuaron con la liturgia, y partió raudo hacia la parroquia Santa Rosa de Lima (Mendoza al 1300), donde también ofició una misa en honor al flamante Papa.
"Sentíamos la necesidad de la presencia del Papa desde febrero. Agradecemos esta elección que recayó en un cardenal de nuestra patria. Lo conocemos, y por lo tanto tenemos un compromiso mayor", indicó el prelado.
Mollaghan remarcó que, ni bien enterado del resultado de la elección, pidió a todas las iglesias de la ciudad que hicieran sonar sus campanas, para que se oyera nuestra felicidad en todos lados. Esta es una ocasión extraordinaria, histórica y debemos rezar por el Papa", le dijo al nutrido grupo de fieles que copó la catedral.
Después se tomó unos instantes para reflexionar sobre el nombre que Bergoglio eligió para ser nombrado Papa. "Francisco, un nombre que no aparece en los catálogos de los pontífices, pero que sí encontramos en la historia con San Francisco de Asís, un hombre que vivió su vida con amor, humildad y pobreza. Siempre dio ejemplos de esas virtudes, si hasta lo llamaban «el pobrecito de Asís»". Siguiendo ese discurso, remarcó que haber elegido ese nombre no fue casual. "Sin dudas que es un auspicio para seguir la huella de San Francisco. El canto de San Francisco va a inspirar al nuevo Papa para que la humanidad vuelva a Dios. Necesitamos mayor amor a la vida, a la familia, a la creación de Dios", señaló.
Después, remarcó que lo trató durante años y que lo fascinó su también "profundo amor por San José".