Acecho de peligrosos delincuentes
Mi nombre es Román Irurtia, residente en San Nicolás. El martes último a las 12, sobre el ramal que ingresa a Circunvalación, se encontraban 3 jóvenes que “arrojaban” los tachos naranjas de 200 litros (

Domingo 02 de Febrero de 2014

Mi nombre es Román Irurtia, residente en San Nicolás. El martes último a las 12, sobre el ramal que ingresa a Circunvalación, se encontraban 3 jóvenes que “arrojaban” los tachos naranjas de 200 litros (que tienen como función alertar sobre zona en reparación) frente de los autos para así lograr su detención e intentar robarles. Tal fue el caso que, en ese momento, un auto familiar tuvo que dar marcha atrás en forma brusca, ya que el delincuente lo perseguía con un arma en la mano, con intenciones de romper su parabrisas y ventanillas. Todos los autos que observaron tal evento, siguieron por el acceso que deriva en Bv Oroño, a altas velocidades y sin detenerse en el semáforo de la rotonda que hace la conjunción entre la carretera y el bulevar. Llamé al 911, reclamé por un patrullero, donde me respondieron que de inmediato lo estarían enviando. A mi vuelta de ese mismo día, alrededor de las 20, observo que la zona estaba nuevamente sin patrulleros (liberada) y ya los jóvenes merodeaban en la zona de los tachos de 200 litros. Por tal motivo, hago llegar mi reclamo por este medio a la señora intendenta Mónica Fein para que asegure el ingreso a esta ciudad que es renombrada nacionalmente por el desarrollo turístico que está teniendo. Estos eventos son tan o más perjudiciales que las situaciones que tienen conociemiento público, porque en un acceso a la ciudad nadie tiene garantizado desde su inicio una buena estadía comercial o turística. Creo que un patrullero en el ingreso de los accesos es una solución simple para evitar malos momentos. A la espera deuna interpretación positiva de lo expresado, saludo cordialmente.

Román Irurtia
DNI 24.714.873

La Justicia lenta
no es Justicia

Después de dos años y medio de denunciar a la empresa Andesmar por haber revendido pasajes emitidos con la franquicia por discapacidad, de habernos expulsado del micro diciéndonos “Andesmar no se ocupa de las personas con discapacidad”, el Inadi nos citó a testificar. A esta altura el damnificado, mi papá, ya hace meses que falleció. En ningún momento hasta el día de hoy, alguien en representación de la empresa llamó para pedir disculpas por lo sucedido, por el mal momento, la angustia, el maltrato, por haber impedido que viajara a reunirse con su familia, por hacerlo regresar a su casa cuando debería estar en Mendoza. Hicimos varias denuncias, en la CNRT nos contestaron que le habían aplicado una sanción administrativa a la empresa. En Defensa del Consumidor tuvimos una audiencia con un directivo de la empresa quien sólo nos escuchó y en ningún momentó esbozó una disculpa. Y en el Inadi, donde nos llamaron dos años y medio después, sólo recibieron la denuncia. Pregunto: ¿algunos de estos organismos dimensiona el mal momento que tuvimos que pasar? Por último, quiero decir que la justicia lenta no es justicia.

Gilda Malacrida
DNI 28.487.116

La estación debe
estar en zona sur

No tengo dudas de que la estación para el tren Rosario-Retiro debe estar en la zona este de Rosario. Podría ser en 27 de Febrero y Av. Belgrano o bien en la estación Central Córdoba. Ambas cercas del río y sin cruces de barreras, y no se tienen que erradicar villas, solamente se tienen que poner los rieles desde Villa Diego o Villa Gobernador Gálvez, es decir cinco kilómetros. Se podría parquizar toda la costa, desde 27 de Febrero hasta Lucero y con una colectora se podría construir un buen parque de estacionamiento. Además, la estación en esta zona cuenta con varias líneas de colectivos. Basta ya de estaciones centenarias que cruzan la ciudad. Creo que Rosario Norte es un lugar de privilegio para parquizar y hacer edificios mirando al río. Y en el cruce Alberdi, esos terrenos están para que se construya una gran avenida de cuatro manos, desde Av. Alberdi hasta el aeropuerto. Esas son obras importantes y no las estaciones que van a molestar el tránsito vehicular con el paso de los trenes. No taponemos más a Rosario, basta con las nostalgias de cosas que ya fueron; seamos modernos para la ciudad que todos queremos. Espero que los funcionarios sepan elegir lo mejor, yo como ciudadano jubilado elijo zona sur.

Antonio Miguel Saraceni

Funcionarios olvidadizos

Me dirijo a ustedes nuevamente para contarles que la semana pasada me reintegré a trabajar y con tristeza vi mi escuela en un completo abandono. Nadie recuerda ya aquel abrazo que realizó toda la comunidad pidiendo que terminaran las obras comenzadas a principios del año 2013. La empresa a cargo de las obras nos plantó, dejando en peores condiciones la escuela. La escuela Kennedy es una de las seleccionadas para funcionar con horario extendido, siendo éste un beneficio para la comunidad escolar, pero nadie tuvo en cuenta la situación en la que nos encontramos. Los gobiernos provinciales y nacionales se comprometieron a resolver la situación y todavía no hubo novedades. Ante la proximidad del inicio de clases, me pregunto: ¿cómo se puede comenzar si no se dan las condicciones indispensables para alumnos y comunidad educativa? En el imaginario de todos esperábamos que en algún momento se resolviera favorablemente la situación. Digo bien, imaginario, porque así es. Sería bueno refrescar la memoria de estos personajes olvidadizos y negligentes.

Gabriela A. Gómez
DNI 20.173.989

Injusticia en
una gomería (II)

En el diario de fecha 29/01/14, aparece una carta de lectores con la firma del señor José Lifrieri, defendiendo lo indefendible. El firmante dice ser el propietario del comercio de gomería de calle San Martín y Gálvez. Seguramente es el local denominado “Los Amigos”. Tal vez desconozca el señor que su propiedad termina en la línea municipal y no en el cordón de la vereda. Es un hecho cotidiano ver cómo estacionan y reparan vehículos en la vereda del comercio, impidiendo el paso de los transeúntes. Yo mismo he sido víctima de la prepotencia del personal que repara los automóviles y motos, impidiendo el normal paso de mi silla de ruedas, obligándome a circular por la calle. Debido a ello, el 9 de noviembre pasado realicé una denuncia en la Oficina de Defensa del Consumidor (14/12/13) que como era de esperar no fue respondida. Habría que informar al propietario que su derecho finaliza donde comienza el de los demás. No sé de la problemática que pudiese tener con su vecina. Sé de la mala fe y pésimo proceder de la gente que atiende ese comercio e impide el uso de la vereda en las condiciones normales. Debo hacer mención que, gracias a este taller, en calle Gálvez entre Sarmiento y San Martín, los días domingo por la mañana circulan vehículos en ambos sentidos, sin ningún control ni señalización. Un verdadero desatino. Felicito a quien clausuró esta verdadera bomba de tiempo y ojalá, luego del 2 de febrero, se tome conciencia.

Mario Oscar Buss
DNI 11.939.019

Maltrato en
el colectivo

El pasado 3 de enero, luego de unas preciosas vacaciones en Capilla del Monte, con boletos en mano nos aprestamos a regresar en un coche de la empresa General Urquiza, curiosos por saber cuáles eran nuestras ubicaciones. Subimos a buscar el asiento, pero esto al robusto chofer parece que lo molestó y nos gritó de muy mala manera: ¡boletos! Intentamos aclararle por qué estábamos en la unidad, pero eso pareció enfurecerlo aún más, ya que no solo que no nos escuchó sino que nos gritó más fuerte: ¡boleto, boleto! En la terminal de la ciudad de Córdoba un pasajero bajó al baño y el coche arrancó sin él, tras lo cual la esposa corrió a avisarle a los choferes. El mismo que nos gritó a nosotros se bajó a la plataforma, lo esperó y cuando llegó lo reprendió como si fuera un chico, diciendo que recién podíamos descender cuando llegáramos a Villa María. De todos modos, cuando llegamos a Villa María nadie nos dijo que el descanso era de 15 minutos y ninguno se animó a preguntar por temor a nuevos maltratos. Debo agregar otra perlita: cuando partimos de Capilla del Monte, a las 10,30, a escasas cuadras escuchamos que no entraban los cambios, que el coche era una porquería, que no servía más, que las cubiertas no estaban en condiciones de salir a ruta. Tuvimos que cambiar de coche, el aspecto era mejor, pero de su baño emanaba un olor desagradable, estaba muy sucio y no tenía agua ni papel. En la planta baja no se aguantaba el fuerte olor que salía del mismo. Además, muy pronto se terminaron los vasos descartables y no teníamos en qué tomar agua o un café. Fueron muchas horas de este viaje inolvidable, desde las 10,30 a las 20.15. En un momento pregunté o sugerí tímidamente si nos podían pasar una película, pero no tuve respuesta. Para nuestras próximas vacaciones, ¿alguien hará algo en beneficio de nosotros los usarios del servicio de la empresa General Urquiza?

Lucía Oviedo
DNI 10.495765

La comunicación
y el doble mensaje

La política de comunicación de un Estado debe tener una lógica vinculada a la coherencia. El Estado nacional promueve por un lado la divulgación de cortos, propagandas y spots que pretenden influir en disminución de la violencia de género, de las agresiones en los espectáculos deportivos y el respeto por los derechos de todos los sujetos; por el otro, muestra con total desparpajo e incluso admiración espectáculos violatorios de leyes nacionales en vigencia (léase ley penal 14.346). Festivales donde se maltrata con crueldad e inmensa impunidad a caballos indefensos. Canal 6 y la TV Pública transmiten cada día las domas de Jesús María, promoviendo la cultura de la violencia y la represión hacia los animales. Circunstancia agravada por la nefasta influencia que esas escenas aberrantes ejercen sobre los niños y adolescentes. En 1996, la doma o jineteada fue prohibida como espectáculo en Capital Federal y recientemente, en 2014, en Rosario. Evidentemente, los legisladores que sancionaron la abolición comprendieron que nuestra tradición no puede expresarse a través de la explotación comercial de los animales aporreados, picaneados e inclusive sacrificados en aras de un beneficio pecuniario. La esencia del ser argentino se expresa a través de la lengua, los dialectos, las tonadas, la música y la danza, pero no puede identificarnos como pueblo ofrecer escenas que contradicen la esencia de lo humano y hacen escarnio de la Declaración Universal de los Derechos del Animal.

Rosalía S. Aurascoff