Domingo 16 de Agosto de 2009
El primer informe médico de la lesión que sufrió una chica discapacitada en el Sanatorio de Niños lo dieron los mismos profesionales que la atendieron. El cirujano, que suturó la herida de la chica en el periné, dijo haber constatado un "desgarro perineal de 6 o 7 centímetros" y "hematomas perianales". La ginecóloga que presenció la cirugía dijo que detecto "hiperpigmentación, producto de la lesión crónica", por lo que no dudó que la chica padecía abusos crónicos.
Luego, una junta médica integrada por Marta Teresa Mogués, Héctor Girard y la forense Alicia Cadierno advirtió que el desgarro constatado en el sanatorio no fue producto de penetración porque en ese caso hubiera sufrido otro tipo de desgarro vaginal. Con respecto a lesiones crónicas detallaron rasgos que "permiten inferir la posibilidad de hábito de coito vaginal". Primero se había considerado que la falta de himen pudo obedecer a la falta de desarrollo y alteración hormonal de la nena. Pero la junta médica evaluó que la ausencia de himen "no parece corresponder a déficit de desarrollo (congénito) o a atrofia, no pudiendo descartarse la habitualidad de coito previo".
En tanto, psicólogos de la cátedra Psiquiatría de Niños de la facultad de Medicina de la UNR que examinaron a la nena plantearon: "No surge ningún indicador de que la nena tenga contacto con la realidad. Su grado de dependencia de terceras personas es absoluto. Necesita de terceros para higienizarse, vestirse y trasladarse. No puede articular ninguna palabra. No está en condiciones para identificar a una persona que intente hacerle daño". Al sufrir la lesión aguda se encontraba en coma.