Martes 10 de Marzo de 2015
Un grupo empresario de Buenos Aires se encamina a abrir dos salones de fiestas en el mismo lugar donde funcionó el polémico boliche Esperanto. Los emprendedores ya sortearon el registro de oposición donde los vecinos no lograron el número necesario para manifestarse en contra. Ahora, si pasan los trámites de habilitación, los locales podrían estar funcionando en 20 días, por lo que regresarán la música y el baile a la esquina de Presidente Roca y Zeballos.
Los habitantes de la zona no pudieron sumar más del 50 por ciento de firmas necesarias para evitar la apertura, por lo que el proyecto continuó su curso. "Hicimos todo lo que la Municipalidad tiene a su alcance para obtener la participación", dijo el subsecretario de Gobierno de la Municipalidad, Claudio Díaz. El funcionario se refirió a que, entre otras cosas, se estableció una prórroga y se extendieron los horarios para la votación de la gente, tanto en el Centro Municipal de Distrito (CMD) Centro como en la ex Aduana. Sin embargo, y a pesar de que un grupo de linderos venía expresando su "preocupación", no se pudo suspender la iniciativa. El temor de varios de ellos era que los salones podían llegar a "alterar la tranquilidad del barrio". En el caso de Esperanto hubo tergiversación de rubro e incumplimiento de la ordenanza, por lo que fue clausurado hasta que el proyecto fue paralizado.
Tal como establece la normativa, la Intendencia publicó en septiembre pasado dos edictos donde informaba sobre las solicitudes de instalación de salones de fiesta en el local donde estuvo Esperanto hasta febrero de 2013. Uno de los pedidos fue del empresario Martín Bovone y el otro de Walter Muraca. "Se trata de dos personas físicas distintas que se harán cargo de cada local, respectivamente", dijo Díaz. Si bien es un mismo espacio, la Intendencia pidió especialmente que los salones estén "divididos de manera definitiva y no haya comunicación entre sí. Son lugares contiguos, pero diferentes", remarcaron en el municipio a la hora de informar que cada uno tendrá 250 metros cuadrados.
En el Concejo. Apenas se supo de la inversión empresaria por abrir los salones de fiestas, se produjo la inmediata intervención del Concejo Municipal. En su momento, fue el edil de Unión PRO, Rodrigo López Molina, quien mostró interés en la cuestión. "Siempre supimos que ese lugar podía ser comercializado tras la polémica por Esperanto (ver aparte) y se lo transmitimos a los vecinos. Por lo tanto, estuvimos atentos a todo el proceso", dijo antes de agregar que "se cumplieron todos los pasos".
De esta manera, para el concejal no sólo se cierra una etapa, sino que "se abre también el período de velar para que se cumplan las cuestiones relacionadas con la infraestructura, la insonorización y temas de inseguridad".
Para llevar tranquilidad a los vecinos, López Molina indicó que "inclusive los responsables de estos espacios se comunicaron" con él para poner en evidencia que "no tienen nada que esconder".
Es más, un vecino añadió que estarán atentos a la evolución del proceso en virtud de que "no se perjudique el contexto".
Por el momento, el municipio comenzó a solicitar la documentación necesaria como en cualquier trámite de habilitación y los requisitos para instalar salones de fiestas. "Obviamente que los habilitaremos siempre y cuando todo eso esté en orden", sostuvo Díaz a La Capital.
Algunos de los vecinos linderos consultados por este diario indicaron que en estos días se ve movimiento en la esquina en cuestión, donde se realizan obras.
Según la ordenanza correspondiente (7.218/2001), los comercios de este rubro pueden funcionar en horario diurno y nocturno.
Respecto de la actividad de noche, deberá cesar "de lunes a miércoles y domingos, a las 2, los días jueves, a las 3, y los viernes, sábados y vísperas de feriados, a las 5. Vencido el horario de cierre enunciado, estos locales tendrán una tolerancia máxima de 30 minutos más para concluir toda actividad, debiendo en este lapso disminuir la intensidad de la música de manera tal que invite a los concurrentes a retirarse paulatinamente", subraya la reglamentación.
Antecedente
No es la primera vez vez que funciona un salón de fiestas en Zeballos y Roca. Allí supo estar Los Alamos, un local de ese mismo rubro.