Sábado 19 de Diciembre de 2009
Leí la carta de la señora Nelly Militello del pasado domingo 4 de octubre donde se manifiesta en contra del aborto, y me aventuro a expresar algunas ideas, aunque por el hecho de ser yo varón debiera limitarme a opinar en un tema que para mí es de ingerencia exclusiva de la mujer, responsable y encargada de sobrellevar este proceso tan delicado. En principio estoy de acuerdo con que la "vida humana" comienza en el momento de la concepción, pero de allí a que en ese instante ya esté algo que se asemeje a un "ser humano" hay mucha distancia. En el proceso de la vida, siempre hay una evolución progresiva en el tiempo que lleva una lenta y fuerte transformación, y por lo tanto constituye una simplificación facilista considerar que el ser humano se totaliza en el momento de la concepción. Y a partir de esta premisa es simple opinar sobre la vida y la muerte. El afecto que se siente por un hijo se va incrementando de a poco y no explota en el momento de la fecundación. Opino que la decisión de realizar o no el aborto es de potestad exclusiva de la madre pues sólo ella es la que conoce las infinitas circunstancias que inducen a pensar en esa alternativa tan dolorosa física y sentimentalmente. También leí la carta del día martes 13 de octubre del señor Hernán Andrés Kruse, la que me parece excelente y lo felicito por su valentía por objetar a los que ostentan poseer la verdad revelada e ignorando la superpoblación del planeta incitan a no utilizar métodos anticonceptivos, coadyuvando a que cada día mueran más inocentes como María Raquel Díaz.
Pocho Mainieri
enzomainieri@hotmail.com