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Aborto y homosexualidad encienden la disputa por la presidencia de Brasil

Dilma Rousseff aprovechó la rectificación de un plan de gobierno de Marina Silva para atacar su perfil de "evangelista fervorosa". La Jefa de Estado la tildó de "oscurantista".

Lunes 01 de Septiembre de 2014

Los derechos de los homosexuales y la legalización del aborto encendieron por estas horas la disputa electoral en Brasil, donde la actual presidenta, Dilma Rousseff, ve amenazada su posibilidad de reelección por la líder ambientalista Marina Silva, quien vencería las elecciones del 5 de octubre según las últimas encuestas.

El sábado, el Partido Socialista Brasileño (PSB) de Silva corrigió el párrafo vinculado a los derechos de la población LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) que había sido divulgado en la noche del viernes, durante la presentación pública del programa de gobierno del partido. En el texto original, la candidata se comprometía a defender los proyectos de ley que tramitan en el Congreso destinados a transformar en ley el derecho de los LGBT a contraer matrimonio. Tras la corrección, el compromiso pasó a ser "garantizar los derechos oriundos de la unión civil entre personas del mismo sexo". El cambio más sustancial tiene que ver con la eliminación de la palabra "casamiento", algo que la líder ecologista no aprueba en virtud de sus preceptos religiosos, puesto que es evangélica, aunque ha defendido el derecho de esos grupos a luchar por esas banderas. En el comunicado de errata, el PSB expresó que el texto presentado el viernes fue un "contratiempo indeseable" con "algunos equívocos" en su redacción.

No obstante, aseguró, "permanece intocable el compromiso irrestricto con la defensa de los derechos civiles de los grupos LGBT y con la promoción de acciones que eduquen a la población para la convivencia respetuosa con la diferencia y la capacidad de reconocer los derechos civiles de todos".

Polémica y religión. Otro de los puntos que se contrapone al pensamiento religioso de Silva es la legalización del aborto. En su programa de gobierno, la ex ministra de Medio Ambiente se compromete a "consolidar" en el ámbito de la salud pública los servicios de interrupción del embarazo contemplados en la legislación actual, que se limitan a los casos en que la gestación es fruto de una violación, constituye un riesgo de vida para la mujer o cuando el feto no tiene cerebro. Asimismo, propone que el tema, así como otros, sean definidos a través de plebiscitos populares, una herramienta que pretende promover en caso de alcanzar la presidencia.

Al respecto, Rousseff aprovechó la rectificación del programa de gobierno de su principal adversaria para atacar su perfil de "evangélica fervorosa". "La candidata a la presidencia de la República por el PSB (Partido Socialista Brasileño) es un gran signo de interrogación en la política", escribió la mandataria, candidata a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT) a través de su cuenta en Facebook. "Marina Silva divulgó su programa de gobierno. No demoró mucho para que las controversias de las propuestas de la candidata salieran a la luz. Tanto que volvió atrás y sustituyó el trecho sobre los derechos LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) que integraba el documento", agregó. La jefa de Estado sostuvo además que Silva "siempre evita comentar la cuestión del aborto" y constató: "Antes condenaba con vehemencia la legalización. Ahora, según ella, la decisión debe ser tomada a través de un plebiscito".

Silva, en tanto, rechazó que la corrección de su programa de gobierno haya sido una vuelta atrás. La ex senadora también se refirió al tono "conservador" que según sus adversarios podría adquirir un gobierno suyo a instancias de su religión. "Independientemente de cualquier cosa, nuestro compromiso es con el Estado laico y con el respeto a las libertades individuales y religiosas. Estado laico para defender los intereses de quien cree y de quien no cree, independientemente de su color, orientación sexual o religión", subrayó.

Ni etanol ni biodiesel. La presidenta acusó también a Silva de tener una "visión oscurantista" por querer reducir la producción de petróleo del país en las áreas llamadas pre-sal, ubicadas bajo el lecho marino, según consta en el programa de gobierno de la candidata ambientalista. "Quien cree que el pre-sal tiene que reducirse no tiene una visión grande de Brasil, tiene en cambio una visión oscurantista", dijo la mandataria.

De acuerdo al programa de gobierno socialista, Marina reduciría la importancia de la explotación del petróleo pre-sal y volvería a dar impulso al etanol. Rousseff dijo que Brasil debe recaudar unos 350.000 millones de reales anuales por la explotación de su petróleo costa afuera, y el país prevé destinar 75 por ciento de ese monto a mejorar su educación pública. La ecologista también propone un sistema energético "multimodal", que priorice la energía eólica y solar.

La mandataria brasileña dijo que esa propuesta es una "fantasía". "Ni el etanol ni el biodiesel son alternativas concretas al petróleo. Algunas fuentes que Brasil necesita adoptar, como la eólica y solar, son complementarias, pero no capaces de sustituir hidroeléctricas. Brasil necesita 70.000 megawatts y bajo ninguna hipótesis puede vivir de fuentes alternativas. Eso es una fantasía", dijo la presidenta.

 

Investigación de la tragedia. Por último, Rousseff abordó la polémica existente en torno al avión en el que viajaba el candidato original de los socialistas, Eduardo Campos, cuando sufrió el accidente fatal que llevó a Silva, que era su vice, a ser proclamada candidata al a presidencia. La Fiscalía investiga si dicha aeronave fue comprada con recursos no declarados por parte del PSB o por empresas ficticias, lo que podría ocasionar, en última instancia, que Silva sea despojada de su mandato en caso de vencer en la elección. Según Rousseff, Silva "utiliza el discurso de hacer «una nueva política» para justificar las viejas prácticas usadas por ella y su partido, el PSB".

Silva figura como favorita para vencer la elección, cuya primera vuelta se realizará el 5 de octubre. Un sondeo de Datafolha, divulgado el viernes, indicó que la ambientalista vencería a Rousseff en la segunda ronda electoral con el 50 por ciento de los votos, contra el 40 por ciento de la presidenta.

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