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Abatieron al cerebro de los atentados en Túnez

El terrorista de la rama local de Al Qaeda era el responsable del ataque al museo Bardo, en el que murieron 22 personas, la mayoría extranjeros.

Lunes 30 de Marzo de 2015

El principal sospechoso del mortal atentado en un museo de Túnez contra turistas extranjeros murió en una operación antiterrorista, anunció ayer el primer ministro del país, mientras decenas de miles de tunecinos de todo el espectro político marcharon ayer por la capital del país para denunciar la violencia extremista.
  Jaled Chaieb, también conocido como Abu Sajr Lokman, murió durante una operación en la región de Gafsa, cerca de la frontera argelina, según dijo el premier, Habib Essid. Se cree que Chaieb era un destacado miliciano de la rama norafricana de Al Qaeda, y se le atribuía el liderazgo del atentado del 18 de marzo contra el Museo Nacional Bardo. Los asaltantes mataron a 22 personas en el ataque, la mayoría extranjeros, y dos agresores fueron abatidos en una balacera posterior con la policía.
  El presidente francés, François Hollande, el premier italiano, Matteo Renzi, y varios ministros y legisladores extranjeros acudieron a una movilización en Túnez de rechazo al terrorismo tras la manifestación. El gobierno tunecino pidió a todos los partidos políticos que se sumaran a la marcha, desde la sede de gobierno en Bab es Saadun y hasta el museo.  La presencia de visitantes extranjeros expresó solidaridad con Túnez, que vio su frágil y joven democracia sacudida por el atentado. Estado Islámico había reivindicado la autoría del ataque.
  Las manifestaciones en Túnez desencadenaron las revueltas regionales conocidas como Primavera Arabe. Túnez es el único de los países que registraron alzamientos que ha instaurado una democracia como resultado. Las autoridades luchan contra una violencia extremista dispersa, relacionada con grupos radicales islámicos que en su mayoría tienen lazos con Argelia y Libia.
  La noche anterior a la protesta, nueve terroristas murieron en varias operaciones de seguridad, indicó el Ministerio tunecino del Interior. Las fuerzas de seguridad se enfrentaron con los sospechosos en la región suroccidental de Sidi Aich, cerca de la frontera argelina, indicó el portavoz del Ministerio Ali Arui. Varios extremistas resultaron heridos en otro enfrentamiento en Kef, en el noroeste del país, dentro de operaciones iniciadas antes del atentado.

Nación laica. Túnez, uno de los países más laicos del mundo árabe, ha evitado en gran medida la violencia en los cuatro años transcurridos desde que fue derrocado el autócrata Zine El-Abidine Ben Ali. Al contrario que Libia, Yemen y Siria, que están sumidas en la guerra y el caos, Túnez aprobó una nueva Constitución y celebró elecciones libres. Pero la masacre del Bardo fue uno de los peores ataques de su historia. Turistas japoneses, polacos, españoles y colombianos estaban entre los fallecidos en un ataque que, según el gobierno, tenía como objetivo destruir la vital industria del turismo tunecino, que supone alrededor del 7% de su economía.

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