A un año del devastador sismo, Haití llora a miles de muertos
Haití lloró ayer a los cientos de miles de víctimas de su devastador terremoto del 2010, en un sombrío primer aniversario marcado por el pesimismo sobre la lenta reconstrucción y la incertidumbre política.

Jueves 13 de Enero de 2011

Haití lloró ayer a los cientos de miles de víctimas de su devastador terremoto del 2010, en un sombrío primer aniversario marcado por el pesimismo sobre la lenta reconstrucción y la incertidumbre política.
  Modificando al alza las estimaciones previas de 250.000 muertes provocadas por el terremoto del 12 de enero, el primer ministro Jean-Max Bellerive dijo que la recuperación de cadáveres adicionales durante el año dejaba la cifra total en “más de 316.000 personas”.
  El sismo se desató el 12 de enero de 2010 a las 16.53.09 (hora local) con epicentro a 15 kilómetros de Puerto Príncipe, la capital de Haití, con una magnitud de 7 grados, generado a una profundidad de 10 kilómetros.
  El funcionario habló en rueda de prensa junto al ex presidente de Estados Unidos y enviado especial de la ONU en Haití, Bill Clinton, luego de que miles de haitianos, muchos vestidos de blanco, asistieron a conmovedoras misas en memoria de los fallecidos en diversas zonas de la capital del golpeado país caribeño.
  En una ceremonia en las ruinas de la catedral nacional en la devastada capital Puerto Príncipe, a la que asistió el enviado papal a Haití, muchos dolientes extendían sus brazos, gritando los nombres de los seres queridos que perdieron e implorando la ayuda de Dios.

Frustración. Pero una señal de la frustración popular por el lento ritmo de los esfuerzos de reconstrucción respaldados por la comunidad internacional, unos 60 manifestantes mostraron letreros en el centro de la ciudad criticando a las fuerzas de paz de la ONU y a las ONG de ayuda.
  Un letrero condenaba la “ocupación” de Haití, mientras otros decían “Las ONG están tirando dinero”.
  Pese a una abundante solidaridad para Haití desde todo el mundo, miles de millones de dólares en promesas de ayuda y una operación humanitaria en curso, los locales dicen que siguen esperando ver un impacto positivo en el Estado más pobre del hemisferio occidental.
  “Si la reconstrucción fuera seria, la misa habría sido dentro de la iglesia reconstruida”, dijo a Reuters Carla Fleuriven, que a sus 19 años tiene tres hijos e iba vestida con una falda y blusa blancas.
  El 12 de enero del año pasado, la joven vio cómo colapsaba la catedral, junto a su casa, y ahora vive en un albergue improvisado. Ella es una de los más de 800.000 sobrevivientes del terremoto que no tienen hogar y siguen acampando en tiendas 12 meses después del desastre.
  Haití, uno de los países más pobres del mundo, ya se encontraba en problemas antes del terremoto. Pero las promesas de la comunidad internacional de “construir un Haití mejor” son sólo palabras vacías para los más vulnerables del país.
  El trabajo de reconstrucción apenas ha comenzado, debido a la especulación de la pequeña y corrupta elite haitiana que ha alcanzado proporciones épicas y una epidemia nacional de cólera se sumó a la miserable situación del país.

Postración

El terremoto destruyó prácticamente por completo la ciudad de Puerto Príncipe. También en ciudades como Leogane, Petit Goave y Jacqumel el sismo ocasionó graves destrozos. De acuerdo con las últimas. Los grupos humanitarios dicen que apenas se ha retirado un 5% de los escombros y que la capital está cubierta con unos 20 millones de metros cúbicos de restos de cemento y hierro. Al menos un millón de desplazados, 380.000 de ellos niños, viven en unos 1.200 campamentos de carpas y casillas.