A quien le interese la educación
Somos docentes, desempeñamos nuestra tarea en escuelas secundarias de la provincia de Santa Fe. Consideramos que tanto nuestros representantes gremiales como el gobierno provincial soslayan aquellos aspectos de nuestra profesión cuyo tratamiento es esencial para lograr un verdadero cambio en nuestras condiciones laborales...

Miércoles 10 de Octubre de 2012

Somos docentes, desempeñamos nuestra tarea en escuelas secundarias de la provincia de Santa Fe. Consideramos que tanto nuestros representantes gremiales como el gobierno provincial soslayan aquellos aspectos de nuestra profesión cuyo tratamiento es esencial para lograr un verdadero cambio en nuestras condiciones laborales que pasamos a detallar a continuación: debemos trabajar 44 horas cátedra frente a un curso para poder percibir un salario que nos permita vivir dignamente. Los directivos, en muchos casos agobiados por la burocracia, se han transformado en meros empleados administrativos que no tienen tiempo para desarrollar sus funciones pedagógicas. Ante las reiteradas situaciones de conflicto y violencia escolar, nos encontramos totalmente desamparados. No contamos con espacio y tiempo para debatir las problemáticas cotidianas que se suscitan en cualquier institución escolar, para proyectar, para evaluar los resultados obtenidos, para reflexionar sobre nuestra práctica. Trabajamos en diversas instituciones, ya que la "abolición de profesor taxi" fue una mera promesa que el gobierno jamás cumplió. Esta realidad provoca estrés en el docente que debe adaptarse a los estilos de cada escuela, acomodar sus horarios, trasladarse de una escuela a otra, evitar la superposición de actividades, presentar papeles por triplicado, entre otras cosas. El sistema de ingreso a la docencia es totalmente azaroso y no tiene para nada en cuenta el mérito personal; en el Estado, el principal mérito es envejecer. Ante la seria crisis del sistema, el gobierno propone una reforma curricular "gatopardista", en la cual deja a compañeros en disponibilidad, no hay un diagnóstico serio sobre la crisis, vacía de contenido a algunas disciplinas esenciales como la historia. Quienes elegimos la docencia como profesión tuvimos como motor el ideal de que la educación mejora a las personas, las hace autónomas, responsables y activas; nuestra realidad actual es que nos resulta imposible trabajar seriamente hacia la concreción de ese ideal, puesto que las restricciones que nos impone el sistema convierte en utópico cualquier trabajo en equipo serio, comprometido y profesional.

Andrea  Aciar,  DNI. 18.135.718; Gabriela Zelada, DNI. 12.527.827  y María  del Carmen Ruiz, DNI. 17.716.501, docentes de la  EEM  Nº 258 Soldados Argentinos