Martes 23 de Septiembre de 2014
Practiqué y jugué al fútbol desde los 5 hasta los 20 años. Formé parte de distintos planteles, incluso en Buenos Aires. Aprendí que en cada partido oficial que te toque disputar, no solamente debés jugar, también debés correr mucho, transpirar la camiseta. Me cuesta entender a qué jugó Central en cancha de Boca, el pasado jueves. De antemano, pensaba a un Central que saldría a disputarle a Boca cada centímetro del campo de juego, que atacara a su adversario constantemente. La verdad, imaginé que los jugadores de Central dejarían todo en cada pelota dividida. Pero, me equivoqué. No hubo un esquema de juego definido, los jugadores no podían tener la pelota, realizar tres o cuatro pases seguidos. Central fue un equipo arrojado a la cancha sin ideas, sin alma. Abreu caminó todo el partido, por citar un ejemplo. Boca no mostró grandes cosas, jugó porque Central no hizo absolutamente nada. Hay que transpirar la camiseta y tener ideas, porque así es imposible que Central logre sumar de a tres puntos.
Marcelo Malvestitti / marcelomalvestitti35@hotmail.com