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A punta de pistola, roban 40 mil pesos en una distribuidora de diarios

A las 9 de ayer dos jóvenes que se movilizaban en una moto ingresaron a un local de Brown al 2600 para cometer un rápido atraco. Fue un gran susto para los empleados.

Sábado 26 de Abril de 2014

"Esto es una entregada y sabemos dónde tienen la plata". Los dichos del ladrón armado retumbaron ayer a la mañana en el salón de la distribuidora de diarios de Brown al 2600, en el barrio Pichincha. En un robo de manual que duró menos de cinco minutos, dos jóvenes armados se hicieron con un botín de entre 30 y 40 mil pesos en efectivo tras controlar a una decena de empleados de la Distribuidora de Publicaciones Rosario SA (DPR). "Conocían todos los movimientos finos del negocio. Dijeron que sabían dónde se guardaba el dinero y fueron a ese lugar", explicó Gustavo Sinópolis, médico y esposo de la dueña del comercio.

DPR distribuye en Rosario y toda la región el diario La Nación desde hace 15 años. Desde mayo de 2012 instaló su boca de expendio en Brown, entre Callao y Rodríguez, dentro de la zona donde se erigen las demás distribuidoras de diarios y revistas de la ciudad. La empresa distribuye además Rubro 7, la conocida publicación semanal de avisos clasificados gratuitos realizada en Rosario. "Es una distribuidora que trabaja diariamente el diario La Nación y que los viernes vende Rubro 7, que es una publicación que se paga en efectivo. Por eso se puede inferir que los ladrones robaron un viernes, que es cuando hay más efectivo", explicó una fuente.

"¿Cien mil pesos? No llega a ese monto lo robado. Ya no se maneja esa cantidad de efectivo en una distribuidora. Antes podíaa ser, pero ahora hay otras formas de pago", advirtió Sinópolis, quien advirtió que la información que manejaba era totalmente informal ya que él es médico. "Yo no estuve cuando sucedieron las cosas y los empleados todavía están muy shockeados", indicó al atender a la prensa.

A último momento. La distribuidora DPR comienza a trabajar cerca de las 4.30 de la mañana y abre al público media hora después. El trabajo fuerte del negocio se desarrolla dentro de las dos primeras horas y para las 9 el movimientos es más relajado. El local tiene dos ingresos ubicados uno al lado del otro y en el lugar trabajan una decena de empleados. Por allí unos 300 canillitas desfilan diariamente para retirar el diario que llega desde Buenos Aires.

Pasadas las 9 de la mañana al negocio llegaron dos hombres que fingieron ser diarieros que iban a buscar La Nación. Cuando una de las empleadas los atendió, los hombres sacaron sus pistolas y no se anduvieron con rodeos. Al darse cuenta de que se trataba de un robo, la empleada trató de procesar el mensaje mientras miraba fijamente el caño de una pistola. Para dejar más claro el mensaje, uno de los delincuentes le montó la pistola en la cara, es decir que tiró la corredera del arma hacia atrás dejándola lista para disparar. "Después los hicieron acostar en el piso boca abajo y a uno de los empleados lo patearon mientras lo apuntaban. Obviamente usaron el clásico no nos mires ni levantes la cabeza; y al que no obedecía lo golpeaban. En todo momento actuaron a cara descubierta", explicó Sinópolis.

"Fueron muy violentos. A dos de los empleados y a uno del diario los golpearon y les pusieron el arma en la cara. Mientras uno llevaba a los empleados hacia el fondo del local, otro fue hacia el lugar donde estaba la caja de seguridad que contenía el dinero. Conocían todos los movimientos y es evidente que el dato tiene que haber salido de acá (dónde estaba el dinero) porque no es un detalle que conozca mucha gente", indicó el portavoz de DPR. Con el dinero en su poder, el trámite se agilizó y los maleantes ganaron la calle y desaparecieron en la moto en la que habían llegado. El caso fue denunciado en la seccional 7ª bajo la tutela de la Fiscalía de Flagrancia y Turno.

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