Viernes 24 de Junio de 2011
Suscribo totalmente lo expresado por la lectora Rita A. Villafañe en esta sección el 22 de junio. No es fácil agregar algo más a lo ya expresado, pero en mi opinión ellos, y es lo más grave, saben perfectamente qué es lo que vale y lo que no, lo que puede dañar y lo que no. Creo que no es menos cierto que conocen al dedillo la idiosincrasia de cierta parte del pueblo, lo que más “vende” o pretenden ofrecer a cierto mercado consumidor de TV. chatarra. No son, en mi modesta opinión, los responsables directos de tan desvergonzada exposición. Entiendo que entre bambalinas están los encargados de seleccionar lo que se emite. Desconozco si en este tipo de emisiones hay inversión económica alguna. No sé tampoco si existe el Comfer o un ente parecido, y si en tal caso regula o no las emisiones o en todo caso si aprueba este tipo de envíos ramplones, de manera tal de enmascarar una filosofía política controvertida en grado sumo. Creo que por un lado procuran entretener con esta bazofia, frente a la carencia de ofertas de calidad, de creatividad, a un público que se ponga de una buena vez los pantalones largos (metáfora incluida). Para seguir el juego, ahora se está haciendo pública la idea de modificar la legislación vigente respecto de los contratos matrimoniales o prenupciales. "Siga el corso", ¿recuerdan?, el título de un precioso tango que decía: "Todo el año es carnaval".
Oscar Rodríguez Oscarodriguez74@hotmail.com