Miércoles 19 de Agosto de 2009
Roberto Pimpi Camino, el ex jefe de la barrabrava de Newell’s Old Boys acusado por los disturbios ocurridos en enero en el estadio del parque Independencia, fue dado de alta del sanatorio de zona sur donde estaba internado y de inmediato se dispuso que mudara de lugar de detención. Ahora, el acusado pasará a ocupar una celda en la Unidad de Detención Nº 3, más conocida como La Redonda, en Riccheri y Zeballos, desde donde al menos podrá escuchar la ovación de la hinchada que alguna vez supo dirigir.
La jueza de Instrucción Raquel Cosgaya, quien investigó ese episodio y procesó al hincha leproso por intimidación pública agravada, recibió el viernes la información que indicaba que Camino recibió el alta médica por una neumonía que lo llevó a dejar la alcaidía de Jefatura y ser internado en el Sanatorio Saladillo, del Sindicato de la Carne.
Sospechas. El alojamiento en ese centro asistencial disparó versiones encontradas y controversias, a tal punto que se llegó a decir que el acusado logró el traspaso de la alcaidía al sanatorio para obtener beneficios extras. La jueza entonces derivó al interno ya repuesto de su enfermedad a un penal dependiente del Servicio Penitenciario de la provincia. La opción fue la vieja cárcel de Encausados, de Riccheri y Zeballos.
El traslado de Pimpi a La Redonda estaba a punto de concretarse anoche. Fuentes judiciales señalaron que se optó por la Unidad 3 porque cuenta con servicio de enfermería permanente acorde para tratar los problemas de salud que enfrenta el detenido.
Camino está detenido desde el 8 de abril pasado junto a sus hermanos Alberto y Juan Ramón por los desmanes ocurridos el 26 de enero pasado en el estadio de Newell’s. Ese día, unas 70 personas al parecer vinculados al ex mandamás de la hinchada leprosa irrumpieron con cuchillos, palos y armas de fuego y provocaron destrozos con la intención de marcar el territorio perdido. Eso ocurrió un mes y medio después del cambio de dirigentes del club y tras la retirada de Eduardo López. De hecho, los Camino ejercieron un fuerte liderazgo en el tablón del Coloso del Parque.
A principios de julio, Pimpi comenzó a tener los síntomas de una neumonía y ante el avance de la pandemia de gripe A sus abogados defensores pidieron que sea trasladado a un nosocomio para un tratamiento más seguro. Fue entonces cuando se lo internó en el sanatorio Saladillo, en la zona sur de la ciudad. Allí entonces se produjo la primera controversia.
Una filmación de video, al parecer obtenida por uno de los policías que debía vigilarlo, lo mostró en una actitud mucho más relajada de la de un hombre convaleciente de una grave enfermedad. Pimpi aparecía sentado en una silla mirando una película en una notebook.
A partir de la difusión de esas imágenes a través de internet, la jueza pidió una serie de informes para establecer si Camino merecía estar en ese lugar. La policía también hizo saber su malestar por la incomodidad que representaba montar un operativo de seguridad todos los días entorno al acusado, a quien se debía vigilar en los horarios de visitas.