A perpetua por matar para robar una moto
La Cámara de Apelación Penal confirmó la condena de prisión perpetua a dos hermanos acusados de haber asesinado a puñaladas a Juan Antonio Demasi —un comerciante de 57 años de Funes— para robarle la moto. El violento suceso ocurrió el 4 de mayo del 2007, en un camino rural que conecta esa ciudad con Pérez.

Jueves 10 de Septiembre de 2009

La Cámara de Apelación Penal confirmó la condena de prisión perpetua a dos hermanos acusados de haber asesinado a puñaladas a Juan Antonio Demasi —un comerciante de 57 años de Funes— para robarle la moto. El violento suceso ocurrió el 4 de mayo del 2007, en un camino rural que conecta esa ciudad con Pérez.
  La Cámara de Apelación Penal ratificó la condena impuesta por el juez de Sentencia Nº 4 Julio Kesuani a David Jacinto Sandoval y su hermano Jonatan Daniel como coautores de los delitos de robo calificado por el uso de arma blanca y homicidio críminis causa en concurso real (el tipo de asesinato que se comete para ocultar otro delito).
Demasi era dueño de una forrajería en Funes. A las 13.30 del 3 de mayo del 2007 cerró su local, se subió a una moto Honda Scooter, de color blanco, y se dirigió a Soldini para comprar mercaderías.

El hallazgo. A las 8 del día siguiente, su cuerpo apareció apuñalado en un zanjón paralelo a la ruta provincial 34 S. Según el informe preliminar de los médicos policiales, la muerte se produjo entre 6 y 7 horas antes del hallazgo del cadáver.
  El comerciante tenía un puntazo en la espalda a la altura de la cintura, otro en la zona intercostal, uno más en el abdomen y el restante en la pierna derecha. Y la Scooter con la inscripción “Dios te amo” había desaparecido. Tampoco estaba la billetera de Demasi.
  El 12 de mayo de ese año, siguiendo la ruta de la oferta de venta de la moto que le habían robado a Demasi, efectivos de la Brigada de Homicidios detuvieron a los hermanos Sandoval en un precario asentamiento de Los Gallegos al 1300 (a la altura de Mendoza al 8600). Poco después, otra comitiva policial encontró el rodado sustraído en una vivienda situada en el cruce de Uruguay y Felipe Moré. El dueño de casa, José Luis C., admitió que la había comprado a David Sandoval. José C. señaló que David le había comentado que la había robado con su hermano en un “descuido de un muchacho” cerca de Pérez, pero que no habían lastimado a nadie.
  El juez de instrucción Osvaldo Barbero procesó a los Sandoval por el homicidio del comerciante. Sin embargo, la defensa de los hermanos solicitó su absolución ya que sostuvo que la autoría de los imputados no estaba “fundada” en la resolución del magistrado. A su vez, la fiscalía pidió la condena de prisión perpetua como autores de los delitos de homicidio críminis causa en relación con robo calificado por el uso de arma blanca.
  Para analizar la responsabilidad de los Sandoval en el suceso, el juez Kesuani valoró el testimonio de José Edgardo G. El hombre declaró que David Sandoval le había ofrecido venderle una moto Scooter, de color blanco, en la suma de 400 pesos, pero desistió de adquirirla. El otro elemento de prueba que tuvo en cuenta el magistrado fueron los dichos de una vecina de David Sandoval. La mujer contó que lo había visto con una moto blanca y celeste que era similar a la sustraída a Demasi.