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A partir de mañana comienzan a demoler las torres de Salta 2141

En las tareas trabajarán 37 operarios y se estima que se necesitarán más de 80 camiones para trasladar los restos de materiales. Las estructuras perderán altura en forma progresiva.  

Miércoles 13 de Noviembre de 2013

A partir de mañana comenzarán a demoler las estructuras colapsadas de Salta y Oroño, donde una fuga de gas generó una trágica explosión el pasado 6 de agosto que se cobró 22 vidas. Las torres, que ya se encuentran sin tabiquería ni mampostería, perderán altura en forma progresiva. Las vigas, columnas y losas serán cortadas, piso por piso, y su material retirado en grúas hasta la planta baja. Así, la esquina cambiará su fisonomía postragedia para dejar un gran hueco en la mitad de la manzana. Unos 37 operarios estarán abocados a esta tarea.

Desde que la empresa Milicic S:A se hizo cargo de las tareas en octubre pasado, nada parece haber cambiado en la cuadra de Salta al 2100. Salvo la inmensa grúa apostada a mitad de esa arteria, el resto parece sin cambios. Pero nada más lejos de la realidad.

En estos 45 días se demolieron las estructuras bajas lindantes, a excepción de la vivienda de planta baja y dos pisos que da sobre Salta. Es decir, que quedó al ras del piso el lote 7.2 (casa a mitad de pasillo) y los lotes 6.3 y 6.4, también de pisos bajos y a los que se accedía a través de un largo corredor.

La torre Uno (Salta 2141) tiene ya todas las paredes interiores demolidas al igual que la torre Tres. Es decir que al retirarse toda la mampostería y tabiquería interior, quedaron los esqueletos de las estructuras afectadas por la explosión del 6 de agosto.

Ahora, a partir de mañana empezará la reducción progresiva de las alturas hasta llegar a la planta baja. "En la torre uno se irá sacando piso por piso, al igual que con el edificio del fondo, para ir avanzando en forma conjunta. Primero se bajarán unos 5 pisos que dan sobre Salta, para luego ir en paralelo", precisó a LaCapital el jefe de obra de Milicic, Lucas Yanantuoni.

Esto implicará un cambio de la visual en la zona, en las que dejarán de asomar las fachadas dañadas por la explosión de gas. "Ahora el trabajo se centrará en cortar las losas en secciones que se puedan controlar con las grúas y se irán bajando de a partes hasta el piso. De la misma manera con las columnas, vigas y losas. Se cortarán una por una y se las descenderá mecánicamente", especificó el responsable de la concesionaria.

Equipos. El equipamiento pesado ya es un signo de la trágica esquina. Allí asoma una grúa de 35 toneladas, una excavadora, una plataforma telescópica de 41 metros de alcance y se está montando la torre-grúa de 50 metros de altura y 45 metros de pluma. Todos los días desempeñan allí su labor unos 37 operarios, reunidos en el obrador ubicado frente al lugar del siniestro.

El volumen de escombros que estima Milicic se generará al demoler la estructura de hormigón en pie, que incluye a las dos torres colapsadas con sus columnas, vigas y losas, está en el orden de los 735 metros cúbicos. A esta cantidad hay que agregarle el resultado de la demolición de las mamposterías, contrapisos y revestimientos.

Si un camión traslada unos 9 metros cúbicos de escombros, se calcula que sólo para los edificios se necesitarán más de 80 camiones.

Objetos recuperados

La mole de hormigón de Salta 2141 está literalmente pelada. Sólo quedan las paredes perimetrales y los pisos “limpios”. Desde que la empresa ingresó al lugar se han devuelto a los inquilinos y propietarios de los departamentos una gran cantidad de objetos, tanto de valor monetario como afectivo. Incluso, la empresa encargada de la demolición (Milicic S.A) montó un gazebo donde los damnificados podían ir a retirar sus pertenencias.

“La devolución de los 35 mil dólares tuvo mucha repercusión, pero también se han reintegrado a sus dueños muchos ahorros, computadoras, notebooks, tablets, ropa, aire acondicionado, colchones, camas, cuchetas y muchas fotos”, enumeró el jefe de obra de Milicic, Lucas Yanantuoni.

Esta devoluciones se les hicieron a los ocupantes de los 40 departamentos que eran habitados al momento del escape de gas. “A cada uno, algo le devolvimos”, agregó el ingeniero.

La certificación de las tareas ya realizadas ronda el 80%o para los lotes laterales y otro porcentaje similar para las estructuras de hormigón.

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