Lunes 11 de Mayo de 2009
En México ayer fue un día especial. Miles de familias salieron a restaurantes a festejar el Día de las Madres, las campanas volvieron a llamar a misa después de dos domingos de iglesias vacías por la epidemia de gripe y los niños se alistan para volver hoy a la escuela.
Sin embargo, persiste la incertidumbre. Algunos brotes de la epidemia han obligado a mantener cerradas las escuelas por varios días más en ocho de los 32 estados del país.
Las autoridades llaman a mantener las medidas de control, aunque la disciplina se relaja y muchos ya retoman su vida como si nada.
Jalisco, en el centro-oeste de México, es uno de los estados que decidió aplazar el inicio de clases hasta el 18 de mayo, además de mantener cerrados centros de diversión y restaurantes, al detectarse casos sospechosos en la zona metropolitana de la ciudad de Guadalajara.
"Hay un brote, particularmente en la zona metropolitana, en algunas zonas, esto era previsible, nada más en Guadalajara, hay en otras ciudades de la república donde estamos poniendo especial interés porque particularmente hay que controlar esos brotes en esos sitios", dijo el secretario de Salud, José Angel Córdova Villalobos.
México fue el epicentro del brote de influenza A (H1N1), como la denomina la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero desde el miércoles último autorizaron el regreso a actividades normales, con lo cual no descartan que pueda haber un repunte luego de la disminución de nuevos casos de los últimos días.
Aún no está claro en qué etapa de la epidemia se encuentra México. Lo peor parece haber quedado atrás, después de picos con siete muertos cada día, el 25 y el 26 de abril.