A mis buenos vecinos
Mi esposo Carlos falleció tras una cruel enfermedad neuro-motora, que atrofió sus piernas y
brazos. Debido a ello necesité mucha ayuda para atender sus necesidades.
Lunes 01 de Marzo de 2010
Mi esposo Carlos falleció tras una cruel enfermedad neuro-motora, que atrofió sus piernas y brazos. Debido a ello necesité mucha ayuda para atender sus necesidades. Conté con mi familia y terapeutas, pero en momentos en que por sus obligaciones no les era posible estar a nuestro lado allí estaban nuestros vecinos queridos, sin importar día u horario, siempre estaban, solidarios, alentando, acompañando. Fueron y son mi segunda familia. Decir gracias no alcanza, no hay palabras para tanta generosidad, solo decir que Dios los bendiga por su amor y bondad.
Norma M. de Bonaro,
LC 1.684.442