A Mahle, a mi viejo
Soy una convencida de que siempre nos llevamos algo de los lugares que visitamos a través de la vida y que también dejamos un pedacito de esa vida nuestra en cada uno de ellos. He seguido con mucha atención todo el conflicto de Mahle y fue una gran alegría saber que casi con seguridad pronto abrirá nuevamente sus puertas.

Domingo 21 de Junio de 2009

Soy una convencida de que siempre nos llevamos algo de los lugares que visitamos a través de la vida y que también dejamos un pedacito de esa vida nuestra en cada uno de ellos. He seguido con mucha atención todo el conflicto de Mahle y fue una gran alegría saber que casi con seguridad pronto abrirá nuevamente sus puertas. Esta alegría es por todos aquellos que defendieron con uñas y dientes su fuente de trabajo y por alguien que por más de 30 años dejó en esa fábrica su huella de honestidad, respeto, amor al trabajo, compañerismo y una voluntad inclaudicable: mi viejo, Jorge Rubén Arias, o el Nono para los compañeros de la antigua Daneri. Es por eso es que quiero expresarles mis felicitaciones a todos los hombres y mujeres que hoy la conforman y de paso saludar a todos los papás que supieron defender aquello que más dignifica al ser humano: el trabajo. Feliz domingo a todos. Feliz día viejo, estés donde estés, te quiero con toda el alma.

Mirta Arias

mirta_rosariorc@hotmail.com