Domingo 09 de Mayo de 2010
No se puede permanecer impasible ante la carta "Discriminación o ignorancia", publicada el pasado martes firmada por alumnos de la Escuela Media Especial 513. Ustedes preguntan: "¿Será que no significamos algo para esta sociedad?". Significan mucho, porque ustedes, como todos los adolescentes, constituyen la "generación que viene"; generación ante la cual, la nuestra, la adulta tiene responsabilidades. Una de ellas es escucharlos y cederles la palabra. A veces los adultos les robamos la voz y monológicamente hablamos por ustedes, y creemos que lo que pensamos es lo único válido. Cuando esto sucede con adultos que, además tienen la responsabilidad política de decidir, el poder puede recubrirse de arrogancia y entonces no hay lugar para otra opinión. La Escuela 513 ya no es; no se trata de un simple "cambio de formato", ahora hay menos horas, cargos desplazados, profesores renunciantes y fundamentalmente, una identidad estudiantil amenazada. Somos muchos los que pensamos que la decisión ministerial fue injusta, arbitraria, desmedida, desconocedora de una historia; que fue una falacia lo que se informó a la comunidad. Pero no siempre lo legal es lo legítimo y no siempre los adultos entendemos que admitir un error y enmendarlo no es humillarse, sino un acto de grandeza y dignidad .
Stella Maris Ponce de Perino
Profesora de Educación Especial
DNI 6.198.187