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"A los aborígenes no nos llegan los derechos humanos"

"¿Por qué a nosotros no nos llegan los derechos humanos?". La pregunta que hace el líder de la comunidad aborigen Qom La Primavera, Félix Díaz, retumba en las paredes de la biblioteca...

Jueves 25 de Julio de 2013

"¿Por qué a nosotros no nos llegan los derechos humanos?". La pregunta que hace el líder de la comunidad aborigen Qom La Primavera, Félix Díaz, retumba en las paredes de la biblioteca Rivadavia y regresan como lanzas hacia quienes están en el auditorio. Díaz ha iniciado una gira por varias ciudades de la provincia de Santa Fe, incluida Cañada de Gómez, "para relatar la situación de los aborígenes de la provincia de Formosa".

Díaz fue noticia hace pocas semanas cuando El Papa Francisco recibió al referente de la comunidad junto al premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, para hablar sobre la situación de los pueblos originarios en la Argentina y el continente americano. Fue cuando el Papa expresó su voluntad de cooperar para que se "abran instancias de diálogo" con el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán.

"En la Argentina no se cumplen los derechos de los pueblos originarios. Se nos persigue por reclamarlos y se nos considera opositores. Nosotros queremos que se nos trate como lo que somos, seres humanos que pertenecemos a nuestra tierra y no queremos que nos la roben", dijo Díaz en el Vaticano.

En Cañada.Invitado por La Asociación de Derechos Humanos de Cañada de Gómez (APDH), el líder de la comunidad Qom visitó diversos medios de prensa de la ciudad, habló en escuelas y dio una charla en una biblioteca de Cañada de Gómez.

En esos ámbitos dijo que el pueblo que integra recibe un hostigamiento constante por parte de la policía de Formosa, no solamente él y su familia, sino gran parte de los integrantes, y mencionó el caso de su hijo Abelardo, quien fue brutalmente agredido por un grupo de desconocidos cuando se encontraba conversando con unos amigos, uno de los cuales también resultó lesionado.

"Mi familia continúa siendo víctima de esta violencia generada por la provincia, una y otra vez. A mí se me criminaliza por ¿usurpar? nuestros territorios tradicionales. Sin embargo, no lograrán torcerme ni quebrarme, seguiré pidiendo respeto por nuestros derechos y verdadera justicia", aseguró.

Díaz manifestó que se siente "dolorido" porque no entiende "por qué nos tratan de esta manera" en cuanto a la falta de resolución por las 1.300 hectáreas que la comunidad reclama, además de agua, salud y documentos.

1397059140¿Cuál es la situación actual de los aborígenes?

—Vivimos de manera insoportable, más todavía sabiendo que en la Argentina se ha ganado un espacio importante con relación a los derechos humanos. El derecho humano no tiene fronteras, no tiene límites, credo, religión y color. Cuando sentimos que eso no nos llegaba, empezamos a manifestarnos en contra de esta injusticia que vivimos día a día. Es lamentable que se naturalice. No obstante cuando se manifiesta un indígena ante los organismos públicos, este se convierte en un pleito para la democracia y la justicia, y es donde después nos imponen castigos que no merecemos.

1397059140Como la represión vivida en Formosa.

—Así es. Fue el pasado 23 de noviembre de 2010. Producto de una orden del gobierno de Formosa hicieron un allanamiento por la supuesta existencia de dos armas que habían sido secuestradas en manos de la organización indígena. Vino la policía y empezaron a pegar a las mujeres, a los niños y ancianos, y cayó nuestro hermano Roberto López en manos de la policía de la provincia formoseña. Y hasta ahora estamos buscando justicia, exigiendo el esclarecimiento del crimen. El caso está dejado de lado. Y yo tengo una condena de ser el ideólogo intelectual de la muerte de un policía y de López, además del corte de ruta y usurpación.

1397059140¿Qué desató la violencia?

—Nosotros estábamos cortando la ruta ese día, para reclamar la devolución de las tierras que previamente nos había despojado el gobierno de Formosa. Estuvimos cinco meses en la ruta. Pero en el marco de la represión, nos quemaron 17 casas, entre las que estaba mi casa y 160 bicicletas de otros compañeros manifestantes. Fue allí cuando decido trasladarme a Buenos Aires en resguardo de mi integridad física. El jefe policial había dado de la orden de que me mataran.

1397059140¿Allí empezó el acampe en la 9 de Julio?

—Así es, y la huelga de hambre. Ahora llegamos a un acuerdo que esperemos se cumpla, que no nos vuelvan a olvidar.

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