Martes 18 de Enero de 2011
El 12 de enero de 1920, a la edad de 52 años falleció en Rosario y en la mayor pobreza, el gran músico, compositor y director de bandas militares argentinas, Cayetano A. Silva. Nacido el 7 de agosto de 1868 en la ciudad de San Carlos de la República Oriental del Uruguay; signado bajo los influjos de Euterpe, la diosa griega inspiradora de los músicos, fue autor en nuestro país de varias marchas militares y de una interesante producción de tangos. A los 19 años de edad ya era compositor y director de una banda militar en su país natal. Un año más tarde, en 1888 emigró a Buenos Aires e incursionó en el Teatro Colón y asistió a la escuela de música de Pablo Beruti, nieto del patriota Antonio Beruti, quien con French repartieran la escarapela nacional en el glorioso 25 de mayo de 1810. Los sueños líricos de compositor que aguijoneaban su inspiración musical encontraron en la Argentina campo propicio para dar rienda suelta a su imperativa sensibilidad y encontrar aquí su segunda patria. En 1894, Cayetano A. Silva fue nombrado maestro y director de la banda del Regimiento 7 de Infantería de Rosario. En esta ciudad se casó con Filomena Santanelli, con quien tuvo ocho hijos. En 1898, contratado por la Sociedad Italiana de Venado Tuerto, se radicó allí y ejerció el cargo de director de la banda venadense donde, entre otras obras, compuso su inmortal e internacional marcha dedicada al teniente general Ricchieri, "San Lorenzo". Estrenada en la ciudad homónima el 30 de octubre de 1902, singular composición musical hasta tal punto que no hace muchos años los compases de la "San Lorenzo" eran ejecutados por la banda real en los cambios de la guardia de la custodia de la reina de Inglaterra. Además, por aquel entonces, entre otros trabajos musicales de no menos jerarquía, compuso la marcha Curupaytí, dedicada a los Regimientos 3 y 4 de Infantería en recuerdo al heroísmo de aquellos soldados argentinos caídos en Paraguay en la funesta Guerra de la Triple Alianza. Como conclusión no podemos pasar por alto que Cayetano A. Silva, amigo y compatriota de Florencio Sánchez, compuso la música para las obras de este escritor, "Canillita y "Cédulas de San Juan". Soy propietario de una enciclopedia de la lengua castellana, edición 1958 de 2000 páginas y Florencio Sánchez posee una biografía de 58 renglones. En cambio, ningún diccionario argentino le ha brindado un mínimo recordatorio. No sé si habrá en Rosario alguna callecita o cortada que recuerde su nombre.
Roberto Linares