Miércoles 17 de Diciembre de 2014
Hace unos meses concurrí a Pami para interiorozarme sobre la enorme felicidad que les causaría a los afiliados ya que el organismo proveería de la colocación de implantes dentales para quienes así lo soliciten. Era mucha la alegría y la quise compartir con algunos compañeros, quienes además de sorprenderse tambien aplaudían la buena nueva. ¡Cuando es grande la limosna hasta el santo desconfia! Adivinen. Desde la fecha en que se puso en marcha este beneficio, hasta hoy, los prestadedores no han podido cobrar un solo peso. Entonces, como corresponde ya que nadie trabaja gratis, se cortó la atencion para implantes. Una vez más, gracias señora interventora de Pami. Los cargos públicos honran a los ciudadanos, y estos deben ennoblecer a los cargos.
Roque Bizaj