Martes 14 de Febrero de 2012
Hay que destacar las cosas buenas que a pesar de muchísimos corruptos e inoperantes políticos que sólo están para enriquecerse lo más que pueden cumplen con una funcion social, y lo hacen con suma eficiencia. Me refiero a la Defensoría del Pueblo, ente que recomiendo utilicen los ciudadanos mucho más de lo que se lo utiliza para ser asesorados en problemas que hacen a la complicada vida social actual, especialmente en aspectos legales. Acérquense y verán que bien los atenderán. Lástima que no puedan torcer el brazo de la señora "tortuga" Justicia que sigue acompañando a los viejos, viejísimos jubilados aportantes a su destino final, el implacable cementerio, sin haber visto resuelto sus problemas de ajustes de haberes, pese a la sabia jurisprudencia sentada por la ignorada Corte Suprema de Justicia.
Walter Lenzi