Lunes 03 de Mayo de 2010
Es lógico que cuando llamamos desde nuestro domicilio a una empresa de radio-taxis, el mismo acudirá de inmediato, sin mayores inconvenientes. ¿Pero qué pasa si intentamos tomar un taxi en la calle? Bueno, allí está el problema. Así estemos en una avenida importante o una calle tranquila, vemos su luz roja encendida, intentamos llamarlo y qué sucede. No para. Sigue su curso, ya que ha sido enviado a un domicilio a través de la empresa para la que trabaja. Me pregunto: ¿por qué ese señor no apaga su luz roja si se da por sentado que al llamarlo por radio, ha sido ocupado? ¿Es mucho pedir que haga esto? Somos muchos los que tomamos taxis permanentemente y necesitamos de un buen servicio, al margen del negocio que realizan las empresas que los contratan.
Adriana Mendoza, adri_isa47@hotmail.com