A juicio por matar a su pareja para defenderse
Una mujer que en junio de 2007 mató a su concubino para defenderse y proteger a sus hijos en el departamento en el que vivían, en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, será juzgada desde hoy en los tribunales de La Matanza bajo el cargo de homicidio simple.

Lunes 16 de Febrero de 2009

Buenos Aires.— Una mujer que en junio de 2007 mató a su concubino para defenderse y proteger a sus hijos en el departamento en el que vivían, en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, será juzgada desde hoy en los tribunales de La Matanza bajo el cargo de homicidio simple. "Esperemos que se haga justicia y que esta mujer termine con un calvario que empezó hace varios años, desde que su marido comenzó a golpearla", afirmó el defensor de la acusada, Carlos Pousá Bogado.

Quien estará en el banquillo es Graciela Haydeé Aguirre, de 38 años, quien cumple prisión domiciliaria tras confesar que asesinó a Ricardo Oscar Avila, de 42, cuando éste la atacó con un cuchillo tras golpear a su hijo de 3 años y a su hija de 15.

El hecho se registró el 4 de junio de 2007 en el departamento que la familia compartía y en momentos en que la mujer servía la cena. Según declaró Aguirre, su marido había bebido una botella de vodka escondido en su habitación y, en estado de ebriedad, comenzó a increparla porque no quería comer los tallarines recalentados que habían quedado del mediodía.

En medio de un ataque de furia, Avila (de 1.90 de alto y más de 100 kilos) trató de golpear a su esposa (de 1.60 metro) pero se interpuso la hija de ella, de 15 años, a la que le rompió un vaso de vidrio en la cabeza. Tras ello, el hombre golpeó a su hijo de 3 años, empuñó un cuchillo, se envolvió un toallón en un brazo y se abalanzó contra la mujer.

Tras un forcejeo, Aguirre hirió a su pareja con el cuchillo en el cuello, por lo que Avila cayó al piso desangrándose delante de sus hijos. Entonces, la mujer y los chicos salieron en estado de shock caminando hacia la casa de la madre de Aguirre, pero a las pocas cuadras la mujer fue detenida por la policía que había llegado al lugar.

El fiscal Guillermo Bordenave le imputó a Aguirre el delito de homicidio simple y el juez de garantías Norberto Occhipinti ordenó su detención. El defensro Pousá Bogado reclamó el cambio de la imputación por la de "homicidio en exceso de legítima defensa", pero el juez Occhipinti se opuso.

Aguirre permaneció detenida durante seis meses en una comisaría hasta que el juez hizo lugar al pedido de que cumpliera la prisión preventiva en la casa de su madre y monitoreada con una tobillera electrónica.

La mujer relató que en reiteradas ocasiones había solicitado ayuda por la violencia física a la que era sometida y que nunca había sido escuchada. l (Télam)