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A diez días del Mundial, San Pablo todavía sigue en veremos

Ovación recorrió el estadio donde se jugará el partido inaugural y constató que las obras están inconclusas pese al optimismo del gobierno local.

Lunes 02 de Junio de 2014

San Pablo está en obras. A exactamente 10 días del inicio oficial del Mundial 2014, el próximo 12 de junio, operarios de todo tipo trabajan contrarreloj. Los obreros, instalados de a cientos por todas partes, pavimentan calles, pintan cordones y paredes, plantan árboles y césped, instalan pisos y levantan muros. Queda muy poco tiempo, pero las autoridades paulistas se muestran tranquilas y seguras en diálogo con Ovación, y dicen que lo más importante ya está listo. Ayer se hizo la segunda prueba con público del estadio Arena Corinthians, el lugar donde Brasil dará el puntapié inicial de su proyecto más ambicioso: la organización de la Copa.

El partido que se disputó en el también llamado estadio Itaquerao estaba inicialmente previsto para el miércoles pasado, pero las carencias de cuestiones clave en las instalaciones obligaron a posponerlo. Allí jugaron Corinthians y Botafogo, un duelo entre paulistas y cariocas que trascendió lo futbolístico por la imperiosa necesidad de demostrar que el escenario del pitazo inicial de la Copa del Mundo estaba en condiciones. Aparentemente todo transcurrió sin inconvenientes a pesar de las obras aún sin terminar.

Mientras tanto, el público empieza a volcarse a los alrededores del estadio. Mucha gente quiere ver el trofeo de la Fifa, que se exhibe desde esta semana. Este diario fue testigo de las extensas filas que los simpatizantes forman para lograrlo, en un ámbito rodeado de operativos de seguridad. De hecho, es imposible acercarse a la zona de juego y, quienes lo logran, deben pasar por detectores de metales.

Las inmediaciones del estadio quizás sean las únicas donde hay cierto clima mundialista. Algunas personas se mueven portando camisetas de la selección brasileña, promotores comerciales regalan fixtures, hay carteles con motivos futbolísticos y en las viviendas populares (similares a los monoblocks de los Fonavis) que se hallan en las cercanías, grupos de street art (arte callejero) se ocupan de hacer murales sobre las medianeras. Ahí, en la estación de subterráneo que llega al Itaquerao, se vive una sensación distinta. El resto de San Pablo se muestra indiferente.

Si bien por momentos caminar por la zona parece un juego de esquivar obstáculos, los albañiles aseguran que van a llegar con todo terminado y algunos piden ser fotografiados en plena actividad. Uno de ellos, que cumple tareas para la empresa del subte, confirma que se trabaja las 24 horas en todas las áreas. En cada rincón hay gente con picos, palas, baldes, mezcladoras y retroexcavadoras, entre otras cosas.

Hasta el momento, el medio más cómodo para llegar hasta el Arena Corinthians es precisamente el subte. Hacerlo en auto desde el centro de San Pablo podría llevar horas debido a los cortes por repavimentación de calles.

A estas cuestiones se suman las manifestaciones y medidas de fuerza de distintos sectores. En efecto, el secretario adjunto de la Municipalidad (Prefeitura) paulista, Vicente Carlos Y Plá Trevas, le dijo a Ovación que, “desde la llegada de Lula da Silva (el ex presidente), el país sufrió grandes cambios y un fuerte período de desarrollo, por lo que esas demandas son una expresión de la vitalidad y la democracia”.

Este medio fue testigo directo de la toma de una espacio verde cercano al mercado de San Pablo por parte de los Sin Techo, de las protestas de los inspectores de tránsito esta semana y de la huelga de empleados judiciales en la avenida Paulista, la más importante y alta (sobre un morro) de la ciudad.

Trevas explicó que “se trata de estrategias sindicales en un momento favorable para el reclamo” ante la enorme inversión que significa la Copa del Mundo. “Comprendemos el juego”, sostuvo después de señalar que “la ciudad está preparada para compatibilizar” estas medidas. “Lo que está pasando no es una catástrofe”, finalizó.

Una protesta original y sorpresiva

Entre las protestas que se dan en San Pablo, la delegación municipal que partió de Rosario para promocionar la ciudad en la urbe brasileña, se sorprendió por una muy original. Los inspectores de tránsito salieron masivamente a donar sangre y liberaron así las calles. Un modo de evitar sanciones y reclamar, a la vez, salarios más elevados. El martes pasado, algunos sectores viales paulistas estaban saturados.

Ensayo con público y en obras

Corinthians y Botafogo jugaron ayer en el Itaquerao antes del Mundial a manera de ensayo, pero el mismo fue muy relativo porque no hubo simpatizantes en dos importantes sectores de plateas del estadio debido a que todavía se encuentra en obras, razón por la cual estuvieron protegidas por personal de bomberos de San Pablo. El final del encuentro fue empate en uno.

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