Miércoles 25 de Marzo de 2009
Es evidente que aquello de que "por la boca muere el pez" se cumple en el mensaje con que nuestro intendente dio por iniciadas las sesiones de 2009 del Concejo Municipal. Según esa pieza de oratoria tan brillante y elaborada el lord mayor nos ilustra que, para poder paliar los efectos de la crisis en curso, la solución adoptada será la eliminación de los gastos "superfluos". Me pregunto: ¿por qué teníamos gastos superfluos? Y si eran superfluos, ¿por qué no los eliminaron antes? O mejor: ¿a quién se le ocurre tener gastos superfluos y después quejarse de que los fondos coparticipados no le alcanzan? Por supuesto que, a veces, uno se manda algún gastito extra; pero se los banca con su propio peculio y no apelando al de los sufridos contribuyentes que, a fin de pagar los ya renombrados gastos, hemos sufrido un aumento de la TGI, como para pagarle los gastos superfluos a una amante francesa. Sugeriría entonces que con estos montos que se van a dejar de gastar paguemos las cien cuadras de pavimento y no nos endeudemos más de lo que ya estamos con los organismos internacionales. Además, los integrantes del Concejo, tan inteligentes todos ellos, ¿cómo no se dieron cuenta y se ponen inmediatamente a pedir un resumen de las cuentas de los dichosos gastos?
Roberto Brussa, LE 6.045.443