A 16 años de un terrible suceso (II)
Felicito al lector Gonzalo Sebastián Aranda quien, a pesar de su corta edad y por consiguiente poca vivencia de la extinta Ferrocarriles Argentinos, con todo coraje y rigor nos recuerda en su carta del pasado domingo aquel nefasto día...

Viernes 20 de Marzo de 2009

Felicito al lector Gonzalo Sebastián Aranda quien, a pesar de su corta edad y por consiguiente poca vivencia de la extinta Ferrocarriles Argentinos, con todo coraje y rigor nos recuerda en su carta del pasado domingo aquel nefasto día 10 de marzo de 1993 en que dejaron de prestar servicios los trenes de larga distancia. Una decisión descabellada e incorrecta que se inscribe en la nefasta política de destrucción de nuestros ferrocarriles. Política que se inició mucho antes pero que el gobierno de esa época aplicó hasta las últimas consecuencias, disfrazando de privatización lo que verdaderamente fue: un brutal desguace de nuestros ferrocarriles y en definitiva del patrimonio nacional, condenando al aislamiento sistemático a cientos de localidades. Los ferrocarriles fueron artífices de la articulación de nuestra patria y todos sabemos las nefastas consecuencias que trajo aparejado su destrucción. Ya nadie discute la necesidad imperiosa de una política de Estado firme y duradera que no se queda en la mera reivindicación del modo ferroviario sino que avance decidida y sistemáticamente hacia su efectiva reconstrucción. Y como dice el joven amigo Gonzalo, de todos nosotros depende.

Gustavo Nicoletti, nicoletti_gustavo@hotmail.com