Lunes 19 de Abril de 2010
El jueves 15 de este mes fue un día distinto que ni yo ni muchísimas personas, por suerte, olvidaremos. Hoy sentimos que se puede creer en la Justicia, en cambiar las cosas aunque sea un poquito. Hoy después de mucho tiempo por fin se dictó la sentencia esperada por todos: cadena perpetua en cárceles comunes para los represores juzgados. Como se dijo durante el acto: "Hoy la Justicia estuvo a la altura de las circunstancias". Hoy sentimos que un hueco dentro nuestro, pequeño en algunos y gigante en otros, se llenó. Hoy se nos hizo un nudo en la garganta, nos dolió el pecho y se nos cayeron las lágrimas. Pero hoy todas esas sensaciones eran dos cosas: dolor y alegría. Hoy apoyamos una lucha que lejos de terminar continúa más que nunca desde todos los planos posibles. Hoy tenemos que conservar la memoria y obligarnos a cambiar las cosas para no volver nunca a tan nefastas y terribles épocas. Hoy tenemos que unirnos todos bajo la misma bandera y dejar las diferencias políticas de lado, porque cuando se habla de derechos humanos nos incumbe a todos. Hoy festejemos porque un pueblo con memoria es un pueblo con futuro y esperanza.
Matías Grappa,
DNI 34.732.791