Una nueva oleada de ajuste industrial empuja un default productivo

Químicas, automotrices, frigoríficos y fabricantes de línea blanca se sumaron durante el último mes a las empresas que achicaron personal. Pese a ser proveedora del campo, la maquinaria agrícola también siente la crisis

06:05 hs - Domingo 01 de Noviembre de 2026

La crisis de Plantium, una firma innovadora de tecnología agrícola, refleja la generalización de la crisis de producción industrial y empleo. La recesión no perdona ni a los sectores enganchados con los denominados “motores de la economía”, como el campo.

La Federación Industrial de Santa Fe reportó, en base a datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que desde fines de ese año y julio de 2026 cayeron 508 empleadores industriales (8,6%) y 12 mil trabajadores en el rubro (8,9%). El porcentaje guarda proporción con lo que ocurre en la actividad manufacturera nacional, donde la reducción fue de 4.424 y 108 mil, respectivamente.

Un nuevo pozo

Esta curva de deterioro se aceleró en el último año y entró en un nuevo tobogán en el último mes. A fines de septiembre, Electrolux anunció el cierre de su planta de producción de freezers y lavarropas en Rosario, lo que implicó la cesantía de lso 200 empleados que seguían trabajando, sobre un plantel que llegó a ser de 800.

El sector químico y petroquímico, que ya vio perder ramas enteras, como la de polioles de Dow y la de caucho sintético de Pampa, sufrió otra turbulencia hace poco más de una semana cuando se conoció la reducción a un turno de las tareas de Basf en General Lagos. La decisión fue acompañada de la desvinculación de 13 operarios.

A dos horas de auto, en Campana, Bunge cerró la fábrica de fertilizantes y cesanteó a 200 trabajadores. En la rama automotriz, la principal empresa del sector en el país, Stellantis, anunció hace pocos días la suspensión de actividades y de personal en sus plantas de Buenos Aires y Córdoba.

Bunge anunció el cierre de la planta de fertilizantes en Campana.

En Reconquista, en el norte santafesino, el frigorífico Friar, ubicado en Reconquista, intensificó su proceso de reestructuración. Paralizó un turno completo de faena y despidió a 80 trabajadores. Pocas semanas atrás, la empresa había acordado con el gremio la reducción de la jornada laboral como alternativa a las cesantías. Pese al boom exportador, la caída del mercado interno presiona al sector. Según el informe de Fisfe, el procesamiento de bovinos en Santa Fe cayó casi 8% en agosto y extendió a catorce meses las variaciones interanuales negativas.

El default productivo empezó golpeando a los sectores más vulnerables frente a la competencia interna y la contracción del mercado interno pero luego comenzó a atravesar todas las ramas. El cierre de una empresa modelo en el sector de tecnología agrícola para el campo refleja la reducción de oportunidades de supervivencia.

El indicador que elabora mensualmente la consultora del economista Orlando Ferreres reportó una caída del 5,2% interanual en la inversión durante septiembre. Según la encuesta que realiza la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) junto a la Universidad de José C Paz (Unpaz), el 43,5% de los empresarios del sector advierte un riesgo directo de desaparición.

La agroindustria también

En este contexto, pese a estar en la primera línea de proveedores de la cadena agroindustrial, uno de los pocos “motores” de la economía que funcionan en el modelo que ganó las elecciones en 2023, la industria de la maquinaria agrícola atraviesa un mal momento. De hecho, fue el rubro que más cayó en la medición mensual de actividad que publicó la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) para el mes de agosto. La baja fue del 37,9%. En el caso de las unidades autopropulsadas, como tractores, cosechadoras y pulverizadoras, el último reporte de la asociación de concesionarios (Acara) informó una retracción interanual de 20,6%.

El efecto en cadena de las dificultades por las que atraviesa este sector contribuyó a la crisis de Plantium y Gentec, dos compañías vinculadas que pertenecen al empresario Jorge Gentili, se dedican al desarrollo y provisión de equipos de precisión para el sector agrícola.

Monitores de siembra, pilotos automáticos, sistemas de gestión de datos y robots forman parte del portafolio de productos de una empresa que compite con electrónica avanzada en el mercado de agricultura de precisión. Entre sus clientes figuran grandes empresas fabricantes de maquinaria agrícola, que en términos generales hoy no pasan por su mejor momento. Sus principales clientes son Metalfor, Pauny y Agco.

El impacto del cambio de modelo es claro. En 2022 inauguró en Rosario un centro de investigación y desarrollo, con más de 50 profesionales especializados. El viernes pasado cerró las puertas de la fábrica en Villa Constitución y envió telegramas de despidos a 84 operarios.

Un cordón golpeado

La ciudad del sur de Santa Fe es una de las más golpeadas por el actual modelo económico, que ve a la industria como un estorbo. Junto con la bonaerense San Nicolás integra uno de los 31 aglomerados que monitorea la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec. En el primer trimestre del año encabezó la tasa de desocupación, con el 10,4%. Tres meses después ese indicador bajó al 8,4%, aunque el descenso parece encubrir un desplazamiento del mercado laboral. La subocupación aumentó al 11,9%.

Ese corredor en el que se encuentran las principales acerías del país, también siente el parate siderúrgico. Según Fisfe, el nivel de actividad de esa industria, correspondiente al período enero-agosto de 2026 se posicionó en Santa Fe un 30,5% por debajo del registro del año 2023.