Economía

Un nuevo punto de partida

El dólar vuelve a brillar, la tasa a subir y la inflación a preocupar.

Domingo 22 de Octubre de 2017

El gobierno llegó a las elecciones con decisiones postergadas: un gasto público en ascenso, alta emisión monetaria y un impacto negativo en las estadísticas. El dólar vuelve a brillar, la tasa a subir y la inflación a preocupar.

El gobierno postergó para después de las elecciones los incrementos en el combustible, energía eléctrica y gas, estos incrementos en insumos básicos tendrán externalidades negativas y positivas. Desde lo negativo, impactará en los precios generando un incremento de la inflación, por otro lado, la suba de estos servicios y el combustible le quitará poder adquisitivo al asalariado que resentirá el gasto en sectores ligados al esparcimiento, turismo, vestimenta y otros rubros. Esta suba de combustible y tarifas les reportará más beneficios a las empresas proveedoras de dichos servicios, y esto impactara positivamente en el valor de las acciones que cotizan en Bolsa.

Gasto público en ascenso

El gobierno ha venido incrementando fuertemente el gasto público, y por ende el déficit fiscal. En los últimos 12 meses los ingresos fiscales se ubicaron en u$s 100.200 millones, mientras que los egresos fueron de u$s130.700 millones. Esto nos da un resultado primario negativo de u$s 20.500 millones.

El gasto en capital es de u$s12.200 millones, esto implica que el déficit que tenemos no solo financia gastos de infraestructura, sino que financia u$s 8.300 millones de gasto corriente.

Por otro lado, al déficit primario deberíamos sumarle el pago de intereses de la deuda que asciende a u$s 10.700 millones. El gobierno nacional necesita todos los años u$s 31.200 millones, para financiar el déficit y pagar los intereses de la deuda pública.

La cantidad de dinero a financiar por año es elevadísima, y cualquier problema en los mercados mundiales podrían generar un traspié en la economía doméstica. El Banco Central ha definido una política monetaria con tipo de cambio flotante, por lo tanto, cuando el financiamiento disminuya, no hará uso de las reservas para cubrir el faltante soltará el tipo de cambio para que busque otro precio de equilibrio y la economía se reordene ante el nuevo escenario.

Alta emisión monetaria

El gobierno ha definido que el déficit fiscal lo va a cubrir con deuda pública externa. Eso hace que el Tesoro Nacional contraiga deuda con el exterior, y luego cambie los dólares con su agente oficial que es el Banco Central. El Banco Central compra dólares, emite pesos y ante el exceso de moneda en el mercado, luego procede a rescatar dicha moneda con letras del Banco Central que se denominan Lebac a tasas del 27 por ciento anual en promedio.

Toda esta operación deja al mercado con una emisión que ronda el 30 por ciento anual, y no permite que la inflación se acomode a la baja.

Impacto negativo en estadísticas

El Banco Central ha reconocido públicamente que las proyecciones del 17 por ciento anual de inflación para el año 2017 fueron desafortunadas, y tendrán que replantear la estrategia del año en curso, y es muy probable que tengan que revisar las metas de inflación del año 2018 que presagiaban una inflación del 10 por ciento anual.

La suba de tarifas públicas y combustibles de fines del año 2017 y las que se lleven adelante en el año 2018 impactaran negativamente en los precios mayoristas y minoristas, lo cual habrá que repensar cual es la nueva tasa de inflación, que tasa de interés ofrecerá el Banco Central para controlar la inflación, y cuál será el valor del tipo de cambio en este nuevo escenario económico.

La economía lejos de reactivarse muestra signos contradictorios, si bien muchas actividades económicas dan signos de recuperación, sectores más dinámicos y ligados al comercio no alcanzan a despegar.

Conclusión

Daría la impresión de que el gobierno, pasadas las elecciones, deberá realizar un service completo al plan económico. Desde nuestro punto de vista la tasa de interés seguirá teniendo un gran atractivo y difícilmente pueda bajar de niveles del 25 por ciento anual para fin de año.

El dólar debería reacomodarse a un valor más elevado que les devuelva competitividad a los sectores exportadores, y que trate de mitigar la fuerte salida de dólares del país. En los últimos 12 meses el atesoramiento de dólares fue de u$s 16.400 millones, salieron por turismo un total de u$s 8.344 millones y el déficit de la balanza comercial asciende a u$s 4.000 millones. Si sumamos los 3 conceptos, se van del mercado u$s28.744 millones por año, una suma muy elevada que sólo se puede bajar soltando el tipo de cambio.

Me parece que los meses que vienen traen muchas sorpresas, el gobierno deberá ajustar, y los inversores no paran de comprar dólares. "Verde que te quiero verde".

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