Trabajadores de Paraná Metal dicen que la empresa es viable y resisten el cierre
Claudio Rivas, integrante de la comisión interna de la empresa, dijo que esperan la decisión de la jueza para que resuelva convocar a un plan de salvataje.

Viernes 06 de Agosto de 2010

La situación de la autopartista Paraná Metal es complicada pero desde la comisión interna de los trabajadores de la empresa aseguran que la empresa "es viable" y que notan "decisiòn política" de parte del gobierno nacional para lograr que la empresa siga funcionando. Los trabajadores apuestan a que aparezcan nuevos interesados aunque no descartaron formar una cooperativa para gestionarla.

En diálogo con LT8, el delegado Claudio Rivas, al ser consultado sobre que salida le veía a la situación de la empresa indicó que "está más encaminado a un plan de salvataje. Tenemos que esperar a que salga el edicto judicial y en un lapso de cinco días se deberá esperar a que se inscriba algún interesado en volver a hacer funcionar la planta. Después se evaluará la planta, la oferta a los acreedores. Ayer tuvimos reuniones con el ministro de Trabajo, con la subsecretaria de Industria. Nosotros les hemos planteado a todos que no vamos a permitir que la empresa se cierre. De alguna manera se va a salvar, con algún interesado o vamos a ser los propios trabajadores los que la vamos a poner en marcha".

Consultado sobre si creía que la planta era viable, si había mercado y demanda de la producción, el gremialista señaló que "la planta como está tiene una capacidad de producción de alrededor de 2.500 toneladas. Cristóbal López podría haber hecho inversiones como para producir entre 3.500 y 5.000 toneladas. El mercado que tiene hoy Paraná Metal son 600 toneladas aseguradas que se tendrían que haber despachado en agosto que hasta ahora no se sabe qué va a a pasar. Hay otras 600 toneladas que debían enviarse en septiembre".

Cuando se le recordó que parte de la crisis de Paraná Metal tenía que ver con decisiones de automotrices que suspendieron la compra de blocks de motor, Rivas indicó que "el principal cliente de blocks que teníamos últimamente era Ford y esta empresa había cortado los pedidos a raíz de la calidad de los elementos y por la falta de compromiso en las fechas de entrega".

Al preguntársele por qué creía que Cristóbal López no había hecho la opción de inversión y decidió que se pase a la intervenció a la Justicia explicó que "lo que pasa es que tanto la gestión anterior como la actual a lo único que apuntan es a reducir personal y a bajar sueldos y pagarle el básico de convenio. Hoy nuestro salario redondea de bolsillo un promedio de 3.500 pesos. Allí estamos hablando de gente trabajando".

Consultado sobre si la decisión de los trabajadores era permanecer en la planta y tenerla vigilada para que no haya un cierre definitivo, el delegado enfatizó que "Sí, en realidad es lo mismo que pasó en diciembre de 2008, cuando estuvimos haciendo guardia para que no se lleven ninguna máquina y para que no entren a desvalijar todo".

Acerca del pronunciamiento de la jueza Agueda Orsaria, quien entiende en el concurso preventivo en que se encuentra la autopartista, Rivas destacó que "esperemos que sea el lunes, pero puede haber una demora. La presentación fue hecha el miércoles. Ella tenía 48 horas para evitar el crown down (aparición de nuevos inversores o plan de salvataje autogestionado). La cooperativa es la última opción que manejamos. Si el último día vemos que no hay ninguno nos vamos a presentar nosotros como oferentes. Creemos que esta empresa es viable porque tiene 1.200 toneladas aseguradas y hay una decisión política del gobierno de conservar la empresa hay muchas opciones porque estamos hablando de 700 mil autos que se producen en el país y Paraná Metal no procuce un solo block para esos vehículos. Así que si hay una decisión política se puede salvar la empresa".