Domingo 23 de Diciembre de 2007
Luego de sucesivas crisis económicas, el país experimenta un momento favorable. El nivel de consumo de la gente viene en crecimiento y eso repercute en las tarjetas de crédito. Desde su desembarco en la ciudad, en 1999, Tarjeta Naranja experimentó un gran crecimiento. Largó con 50 mil plásticos y hoy ya tiene 217 mil. Y espera colocar un 25 por ciento más en el año próximo. Sigue expandiéndose en Argentina y busca nuevos horizontes en el extranjero.
Tarjeta Naranja nació en Córdoba, donde tiene la mayor cantidad de clientes. Luego se instaló en varias ciudades del país —entre ellas Rosario, que figura segunda en cuanto al número más elevado de clientes— y continúa en un proceso de expansión. "De la Argentina le queda cubrir Capital Federal, Gran Buenos Aires, y las provincias de Mendoza y San Juan" dijo el director general de la firma, Julián Bravo.
Surgió como una tarjeta nacional pero ahora decidió dar un paso más y traspasó la frontera. El mes pasado comenzaron a promocionarla en República Dominicana a través de un convenio con el grupo financiero León. Tienen como plan de negocio llegar a las 500 mil tarjetas (10 por ciento de la población) en cinco años. Luego seguirán ampliando sus posibilidades en el extranjero, contó Bravo.
La tarjeta está pensada para todos los niveles socioeconómicos y ofrece diferentes alternativas: Naranja, Naranja Visa, Naranja Mastercard y Naranja American Express. También tienen una Naranja Oro destinada a los clientes con más antigüedad.
Entre sus particularidades, agregó, figuran un trato directo y cordial con los clientes, trabajadores "contentos" y acciones solidarias. El eslogan de la tarjeta es "calidad y calidez".
"El alto consumo, además de repercutir positivamente en la tarjeta, se refleja en la capacidad de pago y el nivel de empleo de la gente. Pero ha sido un círculo vicioso, porque los plásticos también han colaborado con el incremento del consumo a través de los planes sin interés de hasta doce cuotas", concluyó Bravo.