Viernes 20 de Mayo de 2022
Sri Lanka entró ayer en cesación de pagos por primera vez desde 1948, año en el cual se independizó de Gran Bretaña, tras finalizar un periodo de 30 días de gracia para el pago de dos cupones de deuda.
Sumergido en una crisis política y económica, el país surasiático entró en “default” tras finalizar un periodo de 30 días de gracia para pagar u$s 78 millones en dos bonos con vencimientos en 2023 y 2028,
El default convierte al país en el primero en Asia en caer en default desde Pakistán en 1999.
Si bien el período de gracia comenzó el 18 de abril, día del vencimiento de ambos bonos, el gobierno srilanqués ya había anunciado el pasado 12 de abril que suspenderá el pago de su deuda externa por un “periodo provisional”, con el fin de proteger las escasas divisas remanentes en sus reservas.
En ese entonces, el gobierno calificó a dicha deuda, que totaliza los u$s 51.000 millones, como “insostenible”, y señaló su intención de llegar a una reestructuración “ordenada y consensuada” que sea compatible con un programa económico “respaldado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo con el cual pretende negociar un programa de salvataje.
Según el gobierno, el país necesitará este año cerca de u$s 3.000 millones a u$s 4.000 millones para poder salir de su crisis, y un acuerdo de reestructuración podría prolongarse por seis meses.
Tras dicho anuncio en abril, la agencia de calificación S&P Global Ratings declaró al país en “default selectivo”: la mayoría de los bonos de deuda del país posee cláusulas de “cross-default”, lo que implica que, la cesación de pagos en un solo bono en dólares, causa el default en todos los demás.
Actualmente la deuda pública de Sri Lanka roza el 119% de su PBI, con un déficit fiscal del más del 10% del PBI y bonos soberanos que se encuentran entre los de mayores caídas en el mundo.