Jueves 19 de Enero de 2023
El ministro de Economía, Sergio Massa, anunció ayer la recompra de deuda externa por más de u$s 1.000 millones a raíz de la “ventana de oportunidad” que representa la caída del riesgo país, y la posibilidad de acceder al mercado de deuda por parte del Estado Nacional y el sector privado. Dijo que el primer paso estará enfocado en los bonos globales que vencen en 2029 y 2030.
El anuncio giró en torno a la narrativa oficial de “mejorar el perfil de la deuda argentina para devolver al país a un lugar de participación en el mercado de capitales” y posibilitar en un futuro, aún incierto, la reapertura de los canales de crédito público y privado que se cerraron en 2018.
Si bien, la deuda Argentina con privados puede ser significativa, no es acuciante, y los plazos de vencimientos son bastantes lejanos como para presionar al accionar gubernamental en este sentido. El principal problema de los débitos nacionales es con el Fondo Monetario Internacional y no con los tenedores privados. Aun así, es razonable recomprar pasivos soberanos que se encuentran a un tercio de su valor de emisión.
En definitiva, autorizando al Banco Central el rescate de bonos por u$s 1.000 millones en títulos, el ministro logró tres objetivos: setear expectativas, bajar el riesgo país y contener las cotizaciones alternativas del dólar.
Cortafuego para el dólar
Este último punto es el objetivo principal de las medidas y el anuncio de la compra de bonos el mensaje de la cartera económica al mercado: el gobierno va intervenir ante las subas del tipo de cambio y tiene poder de fuego para hacerlo.
El hilo invisible que conecta a la compra de bonos en dólares, que reducen el peso de la deuda privada del Estado, con la intervención de la brecha cambiaria para ponerle un tope a los precios de los dólares Bolsa versa, fundamentalmente, en que la cotización del dólar bursátil se obtiene de la división del valor del bono en pesos al momento de la compra, por el valor del bono en dólares al momento de la venta. Por tanto, cuanto mayor sea el valor del bono en divisas, más bajo será el techo para la cotización del dólar paralelo.
La decisión estatal de participar con un desembolso significativo en la repatriación de pasivos desencadenó una reacción alcista en los tenedores. En las operaciones matutinas de Wall Street los valores de los pasivos nacionales subieron hasta el 11% y al mediodía rondaban un incremento del 7%.
En sintonía con el anuncio de Massa, el Banco Central anunció que decidió subir 200 puntos básicos la tasa de interés para las operaciones de pases entre entidades financieras. En su comunicado la entidad destaca: “La tasa de pases pasivos a un día hábil de plazo es de 72% mientras que para las operaciones activas a un día hábil de plazo es de 97%.
Esto significa que el BCRA no va a dejar caer los rendimientos de las operaciones de muy corto plazo y le permite a su titular, Miguel Pesce, sacar dinero de circulación momentáneamente elevando, en términos relativos, el valor de la moneda local. Así, ayuda a contener los tipos de cambio paralelos, impidiendo que los excedentes monetarios vayan a esos destinos.
A su vez, la operatoria que permite descontar puntos de riesgo país, es una vía para volver a los mercados financieros internacionales y se encuentra en línea con el objetivo planteado por el FMI, precisamente porque el Fondo presta cuando nadie más lo hace.
El organismo, cómo lo hizo en la crisis cambiemita del 2018, ejerce su rol de prestamista de última instancia otorgando créditos a los países que pierden acceso al mercado. Aquel salvataje no es gratis y la cuenta se paga con condiciones.
En relación a ello, aclaran voceros del Palacio de Hacienda, los u$s 1.000 millones que se utilizarán para recomprar deuda no provienen de las reservas líquidas sino de los recursos del Tesoro Nacional.
Provienen de menores necesidades en materia energética y recortes en los subsidios destinados a AysA, según reconocieron en Economía.
Son recursos que, si bien se reflejan en el balance del Banco Central, no forman parte de las reservas netas, un valor que el FMI sigue muy de cerca para cumplir las metas el acuerdo vigente con el organismo. En cuanto a una eventual aprobación del organismo, se aclaró que “no es necesario ningún tipo de acuerdo”.
En el mercado, el primer objetivo fue cumplido: bajaron los dólares paralelos, tanto el blue como los financieros, subieron los títulos y siguió cayendo el riesgo país. El indicador bajó ayer 3,9% y cerró en 1.807 puntos básicos. Bajó más de 1.000 puntos en los últimos tres meses.
Bajaron los dólares paralelos y el riesgo país
Tras los anuncios de Massa, cayeron las cotizaciones paralelas. El dólar blue se negoció con un retroceso de tres pesos, en $ 376 por unidad. En tanto, en el mercado bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) registró un descenso de 2,9%, a $351,76; mientras que el MEP bajó 0,5% y se ubicó en $ 340,30.
A su vez, el dólar oficial cerró con una cotización de $ 189,98 promedio, con una suba de 25 centavos respecto de ayer, en una sesión en la que el Banco Central volvió a finalizar su actividad cambiaria con ventas: u$s 52 millones.
La Bolsa porteña frenó abruptamente el súper rally alcista de 10 subas al hilo y se hundió casi 10% ayer ante una previsible toma de ganancias y un contexto global adverso. En línea con la baja del dólar CCL, el índice accionario líder S&P Merval de Byma se desplomó un 9,8%.
La tendencia fue a contramano del aumento de los bonos en dólares, que se dispararon hasta casi 8%. El índice de riesgo país cerró en 1.807 puntos básicos, un 3,9% por debajo del de ayer, y profundiza un descenso de más de 1.000 puntos en los últimos tres meses, impulsado por el anuncio de esta mañana de que el Tesoro saldrá a recomprar bonos en dólares por “más de u$s 1.000 millones” para aprovechar la “ventana de oportunidad” que dan la baja paridad de los títulos.
Los bonos que salió a recomprar el Tesoro están cotizando actualmente entre 31 y 35 dólares cada uno. Los principales títulos de deuda del Estado argentino con legislación extranjera -GD30, GD35 y GD40- acumulan una subida de entre el 15 y 30%, solo si se contara desde el inicio del año.
La mejora en el precio de los bonos se explica por un mayor apetito a la deuda argentina, dado sus bajos valores históricos y su reestructuración.
Exitoso canje de deuda en pesos
El Ministerio de Economía colocó siete bonos en pesos, algunos de ellos a tasa fija, otros ajustados por la inflación o el dólar, por los que obtuvo algo más de $ 416.000 millones, con los que pagó los $ 350.000 millones que vencían en el mes. “Con estos resultados, se obtuvo nuevo financiamiento adicional en torno a los $ 65.000 millones”, destacó el secretario de Finanzas, Eduardo Setti, a través de su cuenta de Twitter.