Seis de cada diez pymes empeoraron su situación en el primer semestre

Las pymes registran un deterioro simultáneo de la actividad, las ventas y la rentabilidad. El acceso al crédito sigue siendo limitado y las importaciones suman presión sobre la competitividad

16:33 hs - Miércoles 29 de Julio de 2026

La actividad de las pequeñas y medianas empresas volvió a mostrar señales de deterioro durante el primer semestre del año. El 62,5% de las pymes relevadas aseguró que su situación general empeoró, el 57,9% registró una caída en las ventas y el 60,5% obtuvo resultados económicos negativos, según una encuesta realizada por la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) y la Universidad Nacional de José C. Paz (Unpaz) entre 152 empresas.

El relevamiento describe un escenario en el que los principales indicadores se deterioran de manera simultánea. La menor demanda, la pérdida de rentabilidad, la creciente capacidad ociosa y las dificultades para acceder al financiamiento conforman, según el informe, un cuadro de contracción que atraviesa a gran parte del entramado pyme.

Uno de los datos que más preocupa es el nivel de utilización de la capacidad instalada. La mitad de las empresas consultadas afirmó que trabaja con hasta el 50% de su capacidad productiva, mientras que apenas el 8,6% logra operar entre el 76% y el 100%. Este nivel de subutilización refleja una demanda insuficiente y una menor escala de producción, destaca el informe.

El empleo en las pymes

El empleo, por ahora, muestra una mayor resistencia, aunque también aparecen señales de deterioro. El 36,2% de las empresas redujo personal durante el último trimestre y un 33,6% prevé aplicar suspensiones, reducir la jornada laboral, despedir trabajadores o no renovar contratos en los próximos meses. El informe advierte que, si bien muchas firmas intentan sostener sus plantillas, las expectativas ya son contractivas.

Las dificultades para financiar la actividad constituyen otro de los principales desafíos. El 74,3% de las empresas asegura que financia sus operaciones con recursos propios y apenas el 7,2% logró acceder a créditos en condiciones favorables. Al mismo tiempo, la mitad mantiene deudas financieras vigentes y casi otro 50% evita tomar nuevos préstamos debido al elevado costo del financiamiento.

A este escenario se suma el impacto de los costos y de la mayor competencia de productos importados. El 63,2% de las empresas señaló que los aumentos de tarifas e insumos afectaron significativamente sus márgenes, con la energía como el rubro de mayor incidencia. Además, la mitad de los encuestados considera que la apertura de las importaciones perjudica su competitividad y el 57,9% identifica la caída de las ventas como la principal consecuencia de ese proceso, por encima de cualquier beneficio asociado a un eventual abaratamiento de insumos.

Inversión y nuevas tecnología

El estudio también muestra que la inversión perdió dinamismo. Apenas el 31,6% de las empresas realizó inversiones en nuevas tecnologías y, en la mayoría de los casos, lo hizo con fondos propios. El 44,1% directamente descartó invertir debido al contexto económico, mientras que tres de cada cuatro empresas consideran que la incertidumbre es el principal obstáculo para innovar y sólo el 6,6% accedió a programas públicos de apoyo.

La encuesta, realizada sobre una muestra integrada mayoritariamente por micro y pequeñas empresas con más de 16 años de trayectoria, concluye que el deterioro no se concentra en un único segmento, sino que atraviesa a firmas de todos los tamaños. En ese sentido, identifica cinco desafíos centrales para el sector: la caída simultánea de la actividad y la demanda, la elevada capacidad ociosa, la presión sobre el empleo, las restricciones para acceder al crédito y el impacto que tienen el aumento de los costos y la apertura importadora sobre la competitividad y los márgenes de rentabilidad.

Escenario contractivo

Desde Apyme señalaron que el relevamiento refleja un escenario "predominantemente contractivo", en el que las empresas relevadas muestran resultados negativos en prácticamente todos los indicadores vinculados con la actividad, las ventas, la rentabilidad y la inversión. Para la entidad, el informe constituye una radiografía del impacto que tiene sobre las pymes el actual contexto económico.

La entidad que preside Julián Moreno advirtió además sobre el riesgo que enfrenta el empleo. En ese sentido, remarcó que una de cada tres empresas prevé aplicar medidas de ajuste durante el próximo trimestre y sostuvo que las decisiones de inversión permanecen condicionadas por la incertidumbre y las dificultades para acceder al financiamiento. "Cuando existe inversión, se realiza casi exclusivamente con recursos propios", indicó un comunicado de prensa.

Apyme también alertó que el aumento de los costos y la mayor competencia de productos importados afectan simultáneamente a empresas que ya operan con una demanda debilitada, reduciendo sus márgenes de rentabilidad y su capacidad para sostener la actividad y el empleo. En ese marco, consideró que existe un riesgo sobre capacidades productivas, comerciales y laborales construidas durante décadas.